El Frente Frío 18 generará heladas, lluvias y posibles nevadas en sierras del norte. El SMN advierte bajas temperaturas en varios estados este 5 de diciembre.

El Frente Frío 18 avanza hacia México y provocará un notable descenso de temperatura, además de lluvias, rachas fuertes de viento y condiciones favorables para nevadas en zonas montañosas del norte del país. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este sistema llegará acompañado por una corriente en chorro polar y un río atmosférico, elementos que incrementan la probabilidad de nieve o aguanieve en regiones altas.
Mientras tanto, el Frente Frío 17 mantiene su influencia sobre el noroeste con lluvias fuertes en Baja California Sur y presencia de aguanieve en sierras de Chihuahua, Durango y Sinaloa. Con la llegada del nuevo sistema frontal, se prevén efectos más amplios en estados del norte y centro.
Para este viernes 5 de diciembre, el SMN anticipa que el Frente Frío 18 generará vientos de hasta 60 km/h, además de lluvias fuertes a muy fuertes en entidades del norte. Existe alta probabilidad de nieve o aguanieve en zonas elevadas de Sonora, Chihuahua, Durango y Sinaloa. En regiones del centro, oriente, sur y sureste, incluido el Valle de México, se pronostican lluvias aisladas e intervalos de chubascos.
Las heladas también serán relevantes durante la madrugada, con temperaturas bajo cero en sierras de Baja California, Sonora, Zacatecas, Estado de México, Tlaxcala, Puebla y Veracruz. En áreas montañosas de Chihuahua y Durango, los valores más bajos podrían ubicarse entre -10 y -5 °C.
En contraste, varias entidades del occidente, sur y sureste alcanzarán valores máximos entre 30 y 40 °C, principalmente en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Campeche.
El SMN explicó que los ríos atmosféricos son corredores que transportan grandes cantidades de vapor de agua desde zonas tropicales. Al interactuar con sistemas frontales o con montañas, ese vapor se condensa y puede generar lluvias o nevadas intensas. Cuando coinciden con un frente frío, como en este caso, suelen reforzar las precipitaciones y aumentar los riesgos de acumulación de nieve, inundaciones o deslaves.