Productores de ganado de razas puras alertan que la falta de liderazgo federal y el cierre fronterizo están provocando pérdidas económicas, retroceso técnico y riesgos sanitarios para Chihuahua.

El cierre de la frontera para la exportación de ganado bovino de pie está generando un serio retroceso para la ganadería de Chihuahua, especialmente en el sector especializado en razas puras. La Asociación Ganadera Local Especializada de Ganado de Registro de Razas Puras de Chihuahua (AGLE Chihuahua), junto con la Asociación Ganadera Local de Chihuahua, expresaron su preocupación por la falta de liderazgo y de acciones contundentes por parte del gobierno federal frente a esta problemática.
A 47 días hábiles de haberse suspendido las exportaciones, las pérdidas económicas se han acumulado de manera alarmante. Según explicó el Consejo Directivo de la AGLE, encabezado por Leonel Ricardo Crosby Gómez, la caída en las ventas de ganado de registro ha alcanzado niveles históricos, afectando el trabajo de años en mejoramiento genético y poniendo en riesgo la rentabilidad de los criadores.
La cría de razas puras implica inversión constante, tecnología especializada y un riguroso esquema de selección, elementos que actualmente se ven amenazados por la falta de movilidad comercial. Los productores señalaron que esta situación no solo genera pérdidas económicas, sino también un grave retroceso técnico que compromete el avance logrado por Chihuahua en genética ganadera.
Además, a esta crisis se suma la preocupación por el reciente anuncio de un arancel del 30% a productos mexicanos exportados a Estados Unidos, lo cual agrava aún más la situación para los ganaderos locales.
En un comunicado, la AGLE Chihuahua subrayó que la falta de condiciones para colocar animales en mercados estratégicos como el estadounidense está desincentivando la inversión en sementales, embriones y líneas de alta calidad. Advirtieron que de continuar así, se perderá parte del prestigio que ha consolidado a Chihuahua como referente nacional en ganadería de excelencia.
Por su parte, la Asociación Ganadera Local de Chihuahua también manifestó su inconformidad con la falta de gestión por parte de la autoridad federal, especialmente hacia quienes sí cumplen con los protocolos sanitarios y requisitos de exportación.
Ambas asociaciones coincidieron en que resulta injusto que se impida la salida de ganado sano y certificado, mientras se permite la entrada de animales provenientes de regiones con menor control sanitario, como algunos países de Centroamérica, donde persisten enfermedades como el gusano barrenador.
Ante este escenario, las asociaciones hicieron un llamado urgente al Gobierno Federal para que se restablezca el flujo comercial con Estados Unidos bajo condiciones sanitarias justas y seguras. Exigen también que se tomen medidas para salvaguardar el estatus zoosanitario de Chihuahua y se frene el ingreso de ganado extranjero sin el debido control.