Tras la explosión de una pipa en Iztapalapa, 17 personas siguen en estado crítico, incluyendo una menor cuyo rescate conmovió al país; el número de víctimas mortales asciende a 13.

Un total de 17 personas permanecen hospitalizadas en estado crítico tras la explosión de una pipa de gas registrada la semana pasada en el Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México. Así lo informó Nadine Gasman Zylbermann, secretaria de Salud capitalina, quien también confirmó que el número de personas fallecidas por esta tragedia ya asciende a 13.
Entre las víctimas más mencionadas se encuentra Azuleth, una menor de edad que fue rescatada junto a su abuela, Alicia Matías Teodoro. La mujer, de 65 años, falleció el pasado viernes a causa de las quemaduras que sufrió mientras protegía a su nieta en medio del siniestro. A pesar de tener lesiones en el 90% de su cuerpo, Alicia logró mantenerse de pie y caminar junto a la menor hasta recibir auxilio. Su historia ha generado un profundo impacto por su acto de valentía.
El dramático rescate quedó captado por la cámara corporal de un policía de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, quien trasladó a ambas en motocicleta a un hospital cercano. Las imágenes, difundidas en medios y redes sociales, muestran el esfuerzo desesperado por salvar vidas en medio del caos.
Actualmente, Azuleth permanece en estado grave pero estable. Forma parte del grupo de 40 personas que aún reciben atención médica especializada. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó también que ya se han otorgado 30 altas médicas a personas que lograron superar sus lesiones.
Entre los hospitalizados se encuentra el operador de la pipa siniestrada, quien también se reporta en estado crítico. Las investigaciones sobre las causas del accidente continúan, mientras que las autoridades federales y locales coordinan apoyos para las familias afectadas y reforzamiento en las normas de seguridad de este tipo de unidades.
El incidente ocurrió el pasado miércoles y provocó una fuerte explosión que dejó decenas de personas lesionadas, múltiples daños materiales y escenas de pánico. La zona fue acordonada por cuerpos de emergencia y elementos de Protección Civil que trabajaron durante horas para controlar la situación.
La ciudadanía, a través de redes sociales y colectas, ha expresado su solidaridad con las víctimas, especialmente con quienes aún luchan por su vida. Las autoridades han llamado a la prudencia y al respeto de los protocolos de seguridad en el manejo de materiales peligrosos para evitar que tragedias como esta se repitan.