La diputada María Antonieta Pérez advirtió que las guarderías del IMSS operan con reglamentos de hace casi 50 años y urgió a actualizarlos para prevenir abusos y agresiones.

Ante los recientes casos de abuso y agresiones sexuales contra menores en estancias infantiles, la diputada María Antonieta Pérez Reyes, integrante del grupo parlamentario de Morena, señaló la urgente necesidad de actualizar los reglamentos que rigen el funcionamiento de las guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), muchos de los cuales datan de hace aproximadamente 50 años.
La legisladora explicó que el servicio de guarderías del IMSS comenzó a operar en el estado desde la década de los años setenta, mientras que el esquema de subrogación para el cuidado infantil quedó formalmente establecido alrededor de 1983. Desde entonces, los lineamientos de seguridad, operación y cuidado que se aplican en estos espacios no han tenido modificaciones sustanciales, pese a los profundos cambios sociales registrados en las últimas décadas.
Pérez Reyes recordó que, en su origen, las principales preocupaciones en las guarderías estaban enfocadas en aspectos como la protección civil, la calidad de las construcciones, la prevención de incendios, el diseño adecuado de los espacios, así como la nutrición y los cuidados básicos de los menores. Sin embargo, advirtió que dichas prioridades resultan insuficientes frente a los riesgos actuales derivados de la degradación social.
Como ejemplo de esta problemática, la diputada citó los casos de violaciones sexuales y ataques a la intimidad de niñas y niños en guarderías, hechos que han sido ampliamente difundidos en medios de comunicación y que evidencian la vulnerabilidad de los menores bajo esquemas de regulación desfasados.
“Es obvio que la reglamentación, la regulación, hoy por hoy debe de ser enfocada no solamente al cuidado físico o a las estructuras de los edificios que resguardan a los niños, sino también tienen que modificar los reglamentos y adecuarlos a la problemática social que enfrentan los niños cuando están en guarderías”, expresó la legisladora.
Subrayó que esta actualización debe aplicarse sin distinción al modelo de operación, ya sea que las guarderías dependan del DIF Estatal, del IMSS o de cualquier otro organismo público o privado. En ese sentido, insistió en que la seguridad integral de los menores debe ser una prioridad institucional.
Entre las medidas que consideró indispensables implementar de manera obligatoria, Pérez Reyes mencionó la instalación de cámaras de seguridad, la aplicación de protocolos estrictos de revisión, el control y registro de ingresos y salidas de personas ajenas a las estancias infantiles, así como la valoración psicológica y emocional periódica de los menores.
“Debe de ser un protocolo normal de seguridad que deben de instalar en las guarderías para que esos casos de afectación o de atentado sexual en contra de ellos sea detectado con tiempo, no cuando ya han sufrido varios eventos”, enfatizó.
Asimismo, hizo un llamado para que las guarderías fortalezcan la coordinación con las fiscalías, con el objetivo de implementar mayores medidas de prevención y reacción ante posibles delitos, y así evitar, en la medida de lo posible, hechos que calificó como graves y deleznables, como los atentados sexuales contra infantes.
Finalmente, reiteró que la actualización de la reglamentación no puede limitarse al aspecto estructural de los edificios, sino que debe responder de forma integral a la realidad social que enfrentan actualmente niñas y niños que acuden diariamente a estos centros de cuidado.