Un hombre de 84 años demandó a Bad Bunny por un millón de dólares, alegando pérdida de privacidad y daños emocionales tras el uso de su casa como elemento visual en conciertos y videos.

Don Román, un hombre de 84 años originario de Humacao, Puerto Rico, presentó una demanda por un millón de dólares contra el cantante Bad Bunny, argumentando que su casa fue utilizada sin su consentimiento pleno en producciones del artista, lo que ha afectado seriamente su privacidad y bienestar emocional.
La propiedad del señor Román fue representada visualmente en conciertos del cantante y utilizada también en el cortometraje “Debí Tirar Más Fotos”. Desde entonces, la vivienda se ha convertido en un punto turístico no oficial, atrayendo a decenas de fanáticos diariamente que llegan a tomarse fotografías y observar la llamada “casita de Bad Bunny”.
De acuerdo con la demanda, Don Román señala que firmó algunos documentos, pero aclaró que nunca aprendió a leer ni escribir, por lo que no entendía el contenido de lo que estaba aceptando. Asegura que no fue plenamente consciente de cómo se utilizaría su propiedad, ni de las implicaciones posteriores que tendría esa exposición.
El señor relató que, desde que su casa se hizo reconocida por su asociación con el cantante, ha perdido la tranquilidad de su vida cotidiana. Sufre, según su declaración, de angustia constante, molestias emocionales y una notable pérdida de privacidad, al recibir visitas frecuentes e inesperadas de personas ajenas a su comunidad.
La demanda ha abierto el debate sobre los límites del uso de imágenes de propiedades privadas en la industria del entretenimiento, y la responsabilidad ética al involucrar a personas mayores o con barreras educativas en acuerdos legales.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni su equipo han emitido una postura oficial sobre el caso.
