La Secretaría de Gobernación informó la baja de 547 cuentas de redes sociales usadas por criminales para contactar jóvenes y la detención de 286 personas ligadas a desapariciones.

La titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó este viernes 27 de marzo un informe detallado sobre los avances de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en materia de personas desaparecidas. Uno de los hallazgos más alarmantes revela el uso sistemático de plataformas digitales por parte del crimen organizado para el reclutamiento y contacto de víctimas. Entre octubre de 2024 y marzo de 2026, las autoridades han logrado dar de baja 547 cuentas en redes sociales operadas por células delictivas, mientras que otras 725 permanecen bajo investigación y seguimiento constante por parte de las unidades de inteligencia cibernética.
Como resultado directo de estas investigaciones, el Gabinete de Seguridad ha cumplimentado 286 órdenes de aprehensión contra individuos vinculados con el delito de desaparición. La funcionaria enfatizó que el enfoque del gobierno no solo es reactivo, sino preventivo, impulsando campañas específicas contra la trata de personas y la desaparición de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales. En este sentido, hizo un llamado enérgico a la sociedad para reportar cualquier ausencia de forma inmediata a la Comisión Nacional de Búsqueda (800 087 783), aclarando que no se debe esperar ningún plazo de horas o días para iniciar el protocolo de localización.
Por su parte, Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, ofreció una precisión histórica sobre la naturaleza del fenómeno en México. Explicó que, mientras de los años 50 a los 90 predominó la «desaparición forzada» (ejecutada por autoridades), a partir de 2006 la tendencia viró hacia la «desaparición cometida por particulares», estrechamente ligada a organizaciones criminales. Esta distinción es fundamental para entender la evolución de la violencia y las tácticas de los grupos delictivos actuales.
La radiografía estadística presentada por Figueroa muestra patrones claros en la demografía de las víctimas. De las personas que permanecen con estatus de no localizadas, el 78 por ciento son hombres en un rango de edad de entre 30 y 59 años. Por otro lado, el 22 por ciento restante corresponde a mujeres, concentrándose la mayoría en el segmento joven de los 18 a los 29 años. El Gobierno Federal reiteró su compromiso de trabajar de manera coordinada con las familias para erradicar este delito y brindar justicia en cada uno de los casos registrados.