Irán incorporó mil drones a su arsenal militar en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos y amenazas del presidente Donald Trump de un posible ataque.

Irán anunció la incorporación de mil drones a su arsenal militar en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, luego de las recientes advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha exigido a Teherán aceptar negociaciones bajo la amenaza de una acción militar.
De acuerdo con un comunicado del Ejército iraní, difundido por la agencia Mehr, los nuevos vehículos aéreos no tripulados (UAV) fueron desarrollados con base en “las amenazas de seguridad emergentes” y en las lecciones obtenidas durante la guerra de 12 días de junio, conflicto iniciado por Israel contra Irán y en el que Estados Unidos participó con bombardeos a instalaciones nucleares estratégicas.
Durante ese enfrentamiento, Israel realizó ataques diarios contra objetivos militares, civiles y nucleares en territorio iraní, incluida Teherán, dejando un saldo superior a mil personas fallecidas, según cifras oficiales.
Irán posee una industria militar consolidada, especialmente en la fabricación de drones y misiles, considerados piezas clave de su estrategia defensiva y disuasiva. En 2024, la República Islámica presentó un nuevo dron con alcance de hasta 2 mil kilómetros, autonomía de 24 horas de vuelo y capacidad para transportar distintos tipos de municiones y bombas.
El anuncio se produce mientras Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en la región, con el despliegue del portaaviones Abraham Lincoln y un grupo de escolta compuesto por tres destructores, ubicados en aguas cercanas a Irán. Trump declaró que la flota está “lista y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia, si es necesario”.
El mandatario estadounidense comparó la situación con Venezuela y reiteró su exigencia de que Irán acepte un acuerdo, mientras Teherán enfrenta también una crisis interna marcada por protestas masivas iniciadas a finales de diciembre de 2025, que fueron reprimidas por el régimen.
Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de instigar las manifestaciones, surgidas inicialmente por motivos económicos y que derivaron en demandas para poner fin a la República Islámica. El gobierno iraní reporta 3 mil 117 muertos, mientras organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan la cifra a 6 mil 126 fallecidos.