Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes en un operativo con tecnología de la CIA, su hijastro nacido en California, Juan Carlos Valencia González, alias «El 03», ha sido identificado por The Wall Street Journal como el nuevo líder del CJNG.

La caída del «Señor de los Gallos»
Una investigación de The Wall Street Journal reveló detalles inéditos sobre el fin de la era de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho». El capo fue localizado y abatido a finales de febrero en Tapalpa, Jalisco, mediante una operación de fuerzas especiales mexicanas que utilizó un dron Predator de la CIA. La vigilancia aérea permitió identificar al líder criminal en un momento cotidiano, lo que detonó el asalto final donde murieron también ocho de sus escoltas. Su funeral, descrito como un evento de gran ostentación con un ataúd dorado y música de banda, marcó el cierre de su ciclo y el inicio de la sucesión.
Inmediatamente después del entierro, Juan Carlos Valencia González, de 41 años, asumió el mando de la organización. Valencia es hijo biológico de Armando Valencia Cornelio (fundador del Cártel del Milenio) y de Rosalinda González Valencia. Su perfil es único en la historia del narcotráfico mexicano debido a su ciudadanía estadounidense, al haber nacido en California. Antes de llegar a la cúpula, lideró los brazos armados «Delta» y «Élite», grupos responsables de la expansión violenta del cártel y el combate a rivales.
Desafíos legales y operativos
La nacionalidad estadounidense de Valencia González introduce una complejidad jurídica significativa para su captura. De acuerdo con el rotativo, investigar a un ciudadano de EE. UU. en el extranjero requiere autorizaciones especiales de un fiscal general y de un tribunal secreto (FISA), bajo la premisa de considerarlo un agente de una potencia extranjera o grupo terrorista. Además, las restricciones actuales de México sobre operaciones de agencias extranjeras en su territorio añaden una capa de protección táctica para el nuevo líder.
Analistas sugieren que el liderazgo de «El 03» es una movida estratégica para mantener la cohesión del CJNG y evitar una guerra interna entre otros lugartenientes poderosos como «El Doble R» o «El Jardinero». El cártel sigue siendo una maquinaria financiera que genera miles de millones de dólares a través del tráfico de fentanilo, metanfetaminas, robo de combustible y fraudes inmobiliarios, por lo que la legitimidad de Valencia González es vista como el pegamento necesario para asegurar la continuidad del negocio criminal.