El canal Ocran Leaks reaccionó al asesinato del influencer Camilo Ochoa con un video viral, reavivando su confrontación digital marcada por acusaciones, rivalidades y posibles vínculos criminales.

El asesinato de Camilo Ochoa, ocurrido el 16 de agosto en Temixco, Morelos, no solo conmocionó por la figura pública del influencer, sino también por la confrontación que mantenía en el mundo digital y sus vínculos con entornos criminales.
Una de las reacciones más comentadas tras el crimen fue la del canal de YouTube Ocran Leaks, con el que Ochoa sostuvo una rivalidad abierta en sus últimos meses. En un video de apenas cinco minutos, publicado este lunes y que superó 70 mil reproducciones en seis horas, Ocran Leaks señaló: “A él le tocó informar sobre muchas renuncias (asesinatos) y capturas y reírse de estos eventos. Pues ahora le toca a él ser la noticia”.
El canal describió al creador sinaloense como alguien que consolidó su marca personal con una “sarta de mentiras”, asegurando que solo “un 20%” de sus relatos era verídico. Según Ocran Leaks, Ochoa conocía nombres y datos del entorno criminal, pero los manipulaba para favorecer su imagen y la de personas cercanas. El clip concluyó anunciando una posible entrevista con alguien que convivió con él en prisión, lo que podría revelar más aspectos de su personalidad.
La rivalidad entre Ochoa y Ocran Leaks se intensificó el último año, con acusaciones públicas y acusaciones de vínculos con grupos criminales. Ochoa, con 349 mil suscriptores, acusó reiteradamente a Ocran Leaks —con 262 mil suscriptores— de operar bajo la influencia de Dámaso López Serrano, “El Mini Lic”, como parte de una campaña digital de hostigamiento. En sus videos afirmó: “Mi problema había sido con los Dámaso y con el canal de Ocran Leaks, porque lo manejan ellos”.
Este lunes, el periodista Luis Chaparro difundió audios atribuidos a “El Mini Lic”, en los que presuntamente admite haber contratado un hacker para localizar y facilitar el ataque contra Ochoa. Los registros describen accesos a datos personales, rastreo de movimientos y clonación de teléfonos.
Hasta ahora, la Fiscalía General del Estado de Morelos mantiene abierta la investigación, sin responsables identificados ni detenidos por el asesinato del influencer, cuyo caso expone la intersección entre redes sociales, violencia digital y crimen organizado.