La secta Lev Tahor, acusada de abuso infantil y matrimonios forzados, mantiene operaciones en México, principalmente en Chiapas, donde la FGR investiga su estructura, financiamiento y actividades ilícitas.

La secta ultraortodoxa Lev Tahor, señalada a nivel internacional por presuntos delitos como abuso infantil, secuestro y matrimonios forzados, mantiene operaciones activas en México y en diversos países, pese a décadas de desplazamientos, investigaciones y acciones judiciales en su contra. Autoridades federales han identificado al estado de Chiapas como su principal zona de operación en territorio mexicano.
Fundada en Jerusalén en 1988, Lev Tahor —cuyo significado en hebreo es “corazón puro”— surgió bajo el liderazgo de Shlomo Helbrans, quien impulsó una interpretación extremadamente estricta del judaísmo ultraortodoxo. Desde sus inicios, la comunidad se caracterizó por imponer reglas severas sobre vestimenta, alimentación, educación y convivencia social, de acuerdo con investigaciones periodísticas y reportes de organismos internacionales.
A lo largo de los años, la secta inició un constante proceso de migración internacional. Durante la década de 1990 se trasladó a Estados Unidos y posteriormente a Canadá, antes de establecerse en distintos países de América Latina. Se ha documentado su presencia en Israel, Estados Unidos, Canadá, Guatemala, México, El Salvador, Colombia, así como en naciones europeas como Rumanía, Turquía, Macedonia y Moldavia. Estos desplazamientos han estado motivados, en gran medida, por denuncias de abuso, negligencia y maltrato infantil que derivaron en operativos judiciales.
En Guatemala, por ejemplo, Lev Tahor fue expulsada de comunidades como San Juan La Laguna, luego del rechazo de la población local y de acusaciones por prácticas abusivas. Tras estas expulsiones, el grupo se reubicó en el sur de México. En 2017, su fundador, Shlomo Helbrans, falleció en Chiapas durante un rito religioso realizado en un río. Tras su muerte, el liderazgo fue asumido por su hijo, Nachman Helbrans, quien posteriormente fue arrestado en Estados Unidos por cargos relacionados con secuestro y explotación sexual infantil.
Diversas agencias estiman que el grupo ha llegado a concentrar entre 200 y 500 integrantes en distintos momentos, una cifra que, junto con su movilidad y aislamiento, ha dificultado el seguimiento de sus actividades y la protección de menores. En noviembre pasado, autoridades colombianas realizaron un operativo conjunto entre Migración y el Ejército Nacional, que derivó en la detención de ocho adultos y el rescate de 17 menores, cinco de ellos con alerta amarilla de Interpol.
El modus operandi de Lev Tahor se basa en el aislamiento y la autosegregación. La vida cotidiana dentro de la comunidad está regida por normas estrictas: mujeres y niñas portan túnicas negras que cubren completamente su cuerpo, mientras que los hombres utilizan vestimenta oscura y mantienen el cabello y la barba sin cortar. La educación se imparte exclusivamente dentro del grupo, sin acceso a sistemas educativos formales, y el uso de tecnología está prácticamente prohibido.
En materia de alimentación, el grupo sigue reglas propias de kashrut, con restricciones adicionales que excluyen alimentos procesados, huevos de gallina, arroz, cebolla verde y dulces comerciales. Solo consumen productos preparados por ellos mismos. Uno de los señalamientos más graves documentados por autoridades y exintegrantes es la sustracción de menores para integrarlos en matrimonios forzados dentro de la comunidad.
El financiamiento de Lev Tahor no ha sido esclarecido de manera definitiva; sin embargo, autoridades de distintos países consideran que el grupo se sostiene mediante donaciones provenientes de círculos fundamentalistas.
En México, la presencia de Lev Tahor está documentada desde finales de la década de 2010. La Fiscalía General de la República ha señalado a Chiapas como el principal punto de asentamiento del grupo, donde suelen rentar fincas en zonas remotas para evitar el contacto con la población local. En 2022, autoridades federales y estatales realizaron un operativo en un campamento ubicado a 17 kilómetros de Tapachula, lo que derivó en la detención de dos líderes y el traslado de 17 menores al DIF. Durante ese procedimiento se registró un motín que permitió la fuga de alrededor de 20 integrantes.
Las investigaciones también han documentado prácticas internas que promueven la procreación entre jóvenes, incluso entre familiares cercanos, con matrimonios concertados desde edades tan tempranas como los 12 o 13 años.
En enero de 2025, elementos de Interpol detuvieron en Guatemala a Yoel Alter, de origen rumano y presunto integrante de Lev Tahor, a solicitud de autoridades mexicanas. Posteriormente fue extraditado a México, donde fue vinculado a proceso por los delitos de delincuencia organizada y trata de personas en la modalidad de matrimonios forzados. La FGR informó que se le dictó prisión preventiva y que en los próximos días se llevará a cabo la audiencia de imputación correspondiente.