Una red indígena desarrollada en Oaxaca llevará internet y telefonía a 13 pueblos de la Sierra Tarahumara, cubriendo zonas marginadas de Batopilas, Bocoyna, Guachochi y Urique.

Una alianza indígena busca cerrar la brecha digital en la Sierra Tarahumara. La organización civil Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias A.C. (TIC-AC), originaria de Oaxaca, obtuvo una concesión social para desplegar una red de comunicación que beneficiará directamente a 13 comunidades de difícil acceso en cuatro municipios de Chihuahua.
La iniciativa busca llevar servicios de internet y telefonía móvil a zonas donde el acceso a internet de banda ancha es limitado y el satelital resulta demasiado costoso para las familias. En esta primera etapa, se contempla la instalación de antenas y 10 equipos de recepción y envío de señal para conectar a estas comunidades.
Los pueblos beneficiados se encuentran en los municipios de Batopilas (Retosachi, Munerachi), Bocoyna (Creel, San Luis de Mijimachi, Huiyochi, Tallarachi, Guajurana), Guachochi (Muracharachi, Agua Puerca, Wérachi) y Urique (San José del Pinal, San Isidro, Churo).
TIC-AC es el cuarto operador móvil del país en términos de concesiones por espectro, y ha desarrollado un modelo de red comunitaria exitoso en regiones rurales de Oaxaca. Ahora, busca replicarlo en Chihuahua, adecuándolo a las necesidades específicas de los pueblos rarámuri.
“México se compone de una gran familia, que son los pueblos indígenas, y como hermanos, estamos para apoyarnos en las necesidades de comunicación”, señaló Erick Huerta Velázquez, representante de Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C., una organización aliada en este proyecto.
Huerta destacó que el modelo de red en Chihuahua será distinto al de Oaxaca, pero mantendrá la base comunitaria, el acceso social y el respaldo de fundaciones, las propias comunidades y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Este esfuerzo representa un ejemplo concreto de colaboración entre pueblos indígenas, que se acompañan mutuamente para garantizar derechos fundamentales como el acceso a la comunicación. El avance de este proyecto permitirá que niñas, niños, jóvenes y adultos de la Sierra puedan conectarse al mundo sin perder su identidad ni autonomía.