Rosa Isela Tarín se manifestó frente a Palacio de Gobierno en Chihuahua para exigir verdad en el caso de su hijo Jesús Jerónimo, desaparecido en Parral hace ocho meses, denunciando irregularidades en la investigación.

Con desesperación, dolor y una determinación que no cede, Rosa Isela Tarín Loya se plantó este lunes frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua para exigir justicia por la desaparición de su hijo, Jesús Jerónimo Sánchez Tarín, quien fue visto por última vez el 24 de agosto de 2025 en Parral. A casi ocho meses de su desaparición, la madre denuncia públicamente lo que considera una investigación llena de inconsistencias y una actitud de encubrimiento por parte de las autoridades responsables del caso.
«Ellos sabían dónde estaba mi hijo», sentenció Rosa Isela ante los medios de comunicación, en una de las frases que más resonó durante su protesta. La madre acusa a la Fiscalía Zona Sur de no haber actuado con la diligencia necesaria y de estar coludida con quienes son responsables de la desaparición y posible muerte de su hijo. Sus gritos de «¡Corruptos, vendidos!» retumbaron en la entrada principal del Palacio de Gobierno, donde también intentó establecerse una mesa de diálogo con representantes del gobierno estatal, propuesta que Rosa Isela rechazó por su total desconfianza hacia las instituciones.
Uno de los puntos más dolorosos del relato de la madre es la entrega de restos humanos por parte de la Fiscalía sin explicaciones técnicas completas y sin las prendas de vestir que permitieran una identificación plena. Además, cuestiona que, después de meses de silencio, las autoridades le soliciten ahora una prueba de ADN del padre del joven para avanzar en el proceso de identificación oficial. Para la familia, esta situación genera más incertidumbre que certeza: mientras la carpeta de investigación sugiere el fallecimiento de Jesús Jerónimo, oficialmente no existe una confirmación de muerte.
La Fiscalía General del Estado, por su parte, sostiene una versión distinta. El fiscal de la Zona Sur, Guillermo Hinojos Hinojos, indicó que la investigación se encuentra en un estado avanzado para tratarse de un caso de desaparición, con dos personas ya vinculadas a proceso. Sin embargo, para Rosa Isela y su familia, la existencia de detenidos no sustituye la necesidad de transparencia, respuestas concretas y la entrega digna de información sobre lo ocurrido con Jesús Jerónimo.
El caso se ha convertido en un reflejo de la tensión que viven muchas familias en el sur del estado de Chihuahua, donde la inseguridad y las deficiencias en los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas siguen siendo una herida abierta. La movilización de este lunes en la capital deja claro que Rosa Isela Tarín no descansará hasta obtener verdad y justicia, y que el caso de su hijo permanecerá bajo el escrutinio público mientras las irregularidades denunciadas no sean atendidas con la seriedad que merecen.