Diez personas fueron asesinadas a balazos dentro de una vivienda en el municipio de Tehuitzingo, Puebla, durante la madrugada del domingo 17 de mayo. Entre las víctimas hay una bebé, tres menores de edad y cuatro trabajadores. La fiscalía investiga un posible conflicto familiar como móvil.

El municipio de Tehuitzingo, en el estado de Puebla, fue escenario de una masacre durante la madrugada del domingo 17 de mayo, cuando sujetos armados irrumpieron en una vivienda ubicada en la Cuarta Sección de la junta auxiliar de Texcalapa y asesinaron a diez personas, entre ellas una bebé, tres menores de edad y cuatro trabajadores, además de otros adultos que las autoridades aún buscan identificar plenamente.
Los hechos ocurrieron alrededor de la 1:55 de la madrugada, cuando vecinos alertaron a las autoridades sobre detonaciones de arma de fuego en el interior de la vivienda. La respuesta incluyó el despliegue de elementos de la Policía Estatal, la Policía Municipal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y personal de la Fiscalía General del Estado, que establecieron un operativo para asegurar la zona y dar inicio a las investigaciones.
La fiscal del estado, Idamis Pastor Betancourt, precisó que entre las víctimas se encuentran una bebé, tres menores de edad y el resto adultos, aclarando que cuatro de los fallecidos eran trabajadores y el resto integrantes de la familia que habitaba la vivienda. También informó que una mujer fue encontrada con heridas de bala y trasladada a un hospital, pero falleció durante el trayecto.
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación y peritos trabajan en el levantamiento de los cuerpos, inspecciones ministeriales y actos de investigación para esclarecer los hechos e identificar a las diez personas asesinadas. La principal línea de investigación apunta a un posible conflicto familiar como origen del ataque, aunque las indagatorias continúan para determinar las circunstancias exactas.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, señaló que la zona donde ocurrió la masacre presenta problemas de señal telefónica, lo que pudo haber retrasado el reporte inicial del ataque. Anunció que se reforzará la seguridad en la comunidad y que continúan recabando información de forma conjunta con la Fiscalía para dar con los responsables.
La Secretaría de Seguridad Pública expresó solidaridad y condolencias a las familias de las víctimas y reafirmó su compromiso con cero impunidad ante este tipo de hechos.