México fija precios mínimos de exportación para jitomate fresco, buscando proteger la producción nacional y evitar distorsiones tras el fin del acuerdo antidumping con EE.UU. y la imposición de aranceles.

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Economía y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, ha establecido precios mínimos para la exportación de jitomate fresco de origen mexicano, con el fin de proteger a los productores nacionales y mantener la estabilidad del mercado internacional.
La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación, surge tras la terminación, en julio pasado, del Acuerdo de Suspensión de la Investigación Antidumping en Estados Unidos. Este acuerdo, vigente desde 2019, evitaba la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas de jitomate, pero fue cancelado por el Departamento de Comercio de EE.UU., que decidió imponer un arancel del 17.03% a partir del 14 de julio, argumentando la venta de tomates mexicanos a precios injustos.
Con la nueva disposición, los precios mínimos de exportación, en dólares por kilo, quedan establecidos de la siguiente manera: tomate cherry, $1.70; tomate bola, $0.95 (con tallo, $1.65; en racimo, $1.70); tomate Roma (saladette), $0.88; tomate grape (uva), $1.70; y otras variedades como cocktail, campari, kumato, mini Roma, heirloom, pera, medley, San Marzano y otros, $1.70.
Las autoridades precisaron que esta medida aplica exclusivamente a exportaciones definitivas y no busca limitar volúmenes ni establecer precios máximos, sino mantener el orden en el comercio exterior del sector agrícola. Además, los precios serán revisados anualmente, o antes, si las condiciones de mercado lo ameritan.
El gobierno federal destacó que esta acción fortalece la competitividad del sector agrícola, fomenta el empleo digno en el campo y refuerza la soberanía alimentaria del país. Asimismo, cuenta con el respaldo de todas las asociaciones de productores que participan en el mercado de exportación a Estados Unidos.
Por su parte, el Departamento de Comercio estadounidense justificó la cancelación del acuerdo anterior como parte de un ajuste a sus políticas comerciales y a la estrategia del expresidente Donald Trump hacia México. Este cambio representa un nuevo desafío para los productores nacionales, que ahora deben enfrentar el impacto de los aranceles mientras adaptan su estrategia de exportación bajo las nuevas reglas impuestas por el gobierno mexicano.