México y EEUU celebraron su segunda ronda de negociaciones bilaterales para la revisión del T-MEC, con posibilidad de adelantar las negociaciones formales a mayo, según anunció el secretario Marcelo Ebrard.

La Ciudad de México fue este lunes el escenario de la segunda ronda de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. El encuentro contó con la presencia del representante comercial estadounidense Jamieson Greer, quien sostuvo reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum y con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en una jornada que marcó un paso más en un proceso de alta relevancia para ambas economías.
Uno de los anuncios más relevantes del día vino de parte de Ebrard, quien señaló que las negociaciones formales del T-MEC podrían iniciar la semana del 25 de mayo, adelantándose al calendario oficial que tenía previsto arrancar en julio. Este adelanto sugiere que el ritmo de las conversaciones ha tomado mayor impulso del esperado, aunque los temas en la mesa siguen siendo complejos y con posiciones distantes entre ambas partes.
Entre los asuntos prioritarios que se abordaron durante la ronda destacan los aranceles del 25% impuestos bajo la Sección 232 al acero y al sector automotriz, cuya eliminación sigue siendo una demanda reiterada por parte de los empresarios mexicanos. También se revisaron las condiciones de exportación e importación en el sector agropecuario, se discutieron ajustes en materia de propiedad intelectual y protección de patentes, y Greer sostuvo encuentros con representantes del sector financiero y empresarial, quienes pidieron mayor certidumbre en la integración económica entre ambos países.
En el encuentro con la presidenta Sheinbaum, Greer expresó sentirse honrado de reunirse con la mandataria mexicana y destacó la importancia de avanzar en la agenda bilateral. Por su parte, Sheinbaum compartió en redes sociales que «seguimos avanzando positivamente», sin dar mayores detalles sobre los acuerdos alcanzados en la jornada.
El contexto de estas negociaciones no puede separarse de su peso económico: más del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, lo que convierte la revisión del T-MEC en un eje estratégico para la estabilidad económica del país. La primera ronda se realizó en marzo en Washington, donde se abordaron temas como reglas de origen, cadenas de suministro en sectores como semiconductores y farmacéutica, cooperación laboral y reducción de dependencia de terceros mercados.
Con la siguiente ronda formal en el horizonte de mayo, México y Estados Unidos tendrán que traducir los discursos de avance en acuerdos concretos que den certidumbre tanto a los sectores productivos como a los millones de trabajadores en ambos lados de la frontera cuyo futuro está ligado a este tratado.