Remisión del VIH tras trasplante de células madre permitió a paciente dejar tratamiento; estudio científico abre nuevas líneas de investigación, aunque no es aplicable a gran escala.

Un paciente de 63 años logró una remisión del VIH tras recibir un trasplante de células madre de su hermano, lo que le permitió suspender el tratamiento antirretroviral sin que el virus reapareciera, de acuerdo con un estudio publicado en Nature Microbiology.
El procedimiento se realizó en 2020 como parte del tratamiento de un síndrome mielodisplásico, una enfermedad que afecta la médula ósea. El donante, su hermano, contaba con una mutación genética conocida como CCR5Δ32, que impide que el virus ingrese a las células, lo que fue clave en el resultado.
Tras el trasplante, los especialistas monitorearon al paciente durante varios años. Luego de dos años, decidieron suspender la terapia antirretroviral para evaluar la evolución del virus. Los análisis posteriores no detectaron presencia de VIH ni en sangre ni en tejidos, incluidos aquellos considerados reservorios, como el intestino.
El estudio, desarrollado por científicos de Noruega, Suecia, Dinamarca y España, analizó millones de células inmunes sin encontrar rastros del virus capaces de replicarse. Además, se observó una disminución progresiva de anticuerpos asociados al VIH, lo que refuerza la hipótesis de una remisión prolongada.
Este caso se suma a otros pocos registrados en el mundo, como los conocidos “paciente de Berlín” y “paciente de Londres”, en los que también se utilizó un trasplante con la misma mutación genética. Sin embargo, los especialistas advierten que este tipo de procedimiento no es viable para la mayoría de las personas con VIH.
El trasplante de células madre implica riesgos importantes y se reserva para pacientes con enfermedades graves, como ciertos tipos de cáncer o trastornos de la médula ósea, por lo que no puede considerarse una solución generalizada.
A pesar de ello, los investigadores consideran que estos casos aportan información valiosa para entender cómo eliminar los reservorios del virus y avanzar en el desarrollo de tratamientos más accesibles que permitan lograr una remisión sostenida.
Especialistas coinciden en que aún se requiere más tiempo de seguimiento para determinar si se trata de una cura definitiva o de una remisión prolongada, pero destacan que el hallazgo refuerza la posibilidad de erradicar el VIH en el futuro.