Vladimir Padrino López calificó la detención de Nicolás Maduro como un secuestro y denunció asesinatos de su equipo de seguridad, mientras exigió su liberación y ratificó su respaldo militar.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, rechazó la detención del presidente Nicolás Maduro y la calificó como un “cobarde secuestro”, al asegurar que ocurrió después de que fuerzas extranjeras asesinaran “a sangre fría” a gran parte de la guardia presidencial.
Al leer un comunicado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en la televisora estatal VTV, Padrino López sostuvo que Nicolás Maduro continúa siendo el presidente constitucional de Venezuela y el comandante en jefe legítimo de las Fuerzas Armadas.
El funcionario confirmó el respaldo absoluto de la FANB al estado de conmoción exterior decretado por el gobierno venezolano, el cual otorga facultades especiales al Estado para responder ante escenarios de conflicto y agresión externa.
Durante su mensaje, Padrino López exigió la liberación inmediata de Maduro y reiteró que el mandatario capturado representa la autoridad legítima del país, a pesar de que actualmente se encuentra bajo custodia de Estados Unidos.
La detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ocurrió la madrugada del sábado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en Caracas y otras ciudades venezolanas, lo que generó una escalada de tensión política y militar.
En contraste, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington considera viable entablar negociaciones con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, a quien describió como una figura con la que sí es posible trabajar.
Rubio sostuvo que Maduro incumplió todos los acuerdos previos alcanzados con administraciones estadounidenses y aseguró que se le ofrecieron múltiples oportunidades para abandonar el poder de forma negociada, las cuales rechazó.
Según el jefe de la diplomacia estadounidense, tras la captura de Maduro, Delcy Rodríguez asumió la conducción del país, y Estados Unidos evaluará sus decisiones antes de definir su relación futura con Venezuela.