Expertos señalan que una reforma fiscal permitiría aumentar la inversión pública, generar ingresos más estables y fortalecer el crecimiento económico, superando el estancamiento actual del PIB.

Especialistas en economía señalan que México enfrenta un crecimiento limitado desde hace más de una década, con un avance promedio del PIB cercano al 2 por ciento anual y una inversión insuficiente. Actualmente, la inversión total es equivalente al 22 por ciento del PIB, cifra inferior a la de economías como China, Corea del Sur o India, donde la inversión representa más del 30 por ciento.
De acuerdo con el análisis de Enrique Quintana, una reforma fiscal permitiría generar ingresos públicos más estables y progresivos para financiar proyectos de infraestructura y desarrollo. La propuesta no se concentraría únicamente en aumentar impuestos, sino en ampliar la base tributaria, reducir exenciones, fortalecer la administración fiscal y mejorar la coordinación con gobiernos estatales y municipales.
Con una mayor recaudación y un marco fiscal más sólido, la inversión pública podría incrementarse por encima del 25 por ciento del PIB, contribuyendo a un crecimiento económico sostenido. Además, esta reforma ayudaría a reorientar el gasto, privilegiando proyectos de largo plazo y evitando que el presupuesto dependa de ciclos políticos o variaciones externas.