Padres de familia tomaron una escuela primaria en Hidalgo luego de que un alumno llevara un arma blanca y amenazara a compañeros. Exigen su expulsión inmediata y medidas de seguridad.

Un caso que ha encendido las alertas en materia de seguridad escolar se registró en la primaria Mario Benedetti, ubicada en el fraccionamiento San Fernando, en el municipio de Mineral de la Reforma, Hidalgo. Según relataron padres de familia, un alumno de sexto grado ingresó al plantel con un arma blanca y amenazó a varios de sus compañeros.
El incidente provocó la molestia y preocupación de la comunidad escolar, al punto de que un grupo de padres tomó las instalaciones del plantel para exigir acciones inmediatas. Los manifestantes solicitaron la expulsión del menor involucrado, así como de su hermano, quien cursa el tercer grado en la misma institución y que, según señalan, también ha estado involucrado en conflictos previos.
Las madres y padres argumentan que esta situación representa un riesgo directo para la integridad y bienestar de los estudiantes, especialmente porque aseguran que no es la primera vez que se presentan actitudes violentas por parte de estos menores. Acusan también a los padres de los niños de no hacerse responsables del comportamiento de sus hijos, e incluso señalan que han reaccionado de manera agresiva cuando se les han hecho observaciones por parte del personal docente y directivo.
Ante la manifestación, personal de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo acudió a la institución para abrir un diálogo con los inconformes y establecer medidas que garanticen la seguridad del alumnado, así como el seguimiento adecuado al caso.
La situación ha generado inquietud entre la comunidad, y resalta la urgencia de reforzar protocolos de prevención y atención de violencia escolar, además de revisar las condiciones emocionales y familiares de los estudiantes que presentan conductas de riesgo.
Por ahora, las autoridades no han informado públicamente si habrá sanciones específicas ni qué medidas se implementarán a corto plazo. Lo que sí ha quedado claro es que la comunidad educativa exige respuestas concretas y acciones que protejan a los niños dentro del entorno escolar.