Las acciones de las principales empresas de cruceros cayeron en Wall Street por la presión de los energéticos, el brote de hantavirus y recortes en proyecciones financieras. Royal Caribbean perdió 3% tras la orden de Sheinbaum de revisar su proyecto en Mahahual, Quintana Roo.

El sector de cruceros vivió una jornada de fuertes pérdidas en Wall Street, con las acciones de las principales navieras registrando caídas significativas ante la confluencia de varios factores: el encarecimiento del combustible naviero por las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, recortes en las proyecciones financieras del sector y, en el caso de Royal Caribbean, la orden de la presidenta Claudia Sheinbaum de revisar el impacto ambiental de su megaproyecto en Mahahual, Quintana Roo.
La empresa más afectada en la jornada fue Norwegian Cruise Line, que tocó un nuevo mínimo de 52 semanas al cerrar en 15.35 dólares por acción, acumulando una pérdida cercana al 30 por ciento en lo que va del año y cotizando un 43 por ciento por debajo de su máximo histórico alcanzado en febrero pasado. El detonante principal fue el drástico ajuste a la baja en su proyección de beneficio por acción ajustado para 2026, que quedó muy por debajo del consenso previo de analistas en Wall Street.

Royal Caribbean, por su parte, registró una caída de casi 3 por ciento en dos días consecutivos, cerrando en 252.59 dólares por acción, un 31 por ciento por debajo de su máximo de 52 semanas. La presión adicional provino de México, donde Sheinbaum ordenó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales evaluar el impacto del proyecto de la empresa en Mahahual. La mandataria fue directa al respecto: no se permitirá ningún proyecto que ponga en riesgo los arrecifes y manglares de la zona, aunque dejó abierta la posibilidad de que la naviera busque una ubicación alternativa dentro de Quintana Roo.

El proyecto de Royal Caribbean en Mahahual ya enfrenta una clausura de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental y una suspensión definitiva ordenada por un juez federal, luego de las alertas de grupos ambientalistas sobre el impacto en la zona de manglares. Pese a la parálisis, la empresa ha reiterado su disposición a participar en un proceso de consulta pública que determine la Semarnat.
A pesar de la turbulencia bursátil, el sector de cruceros mantiene una presencia importante en México. El año pasado el país recibió 3 mil 156 cruceros, un aumento de 9.2 por ciento anual, y 11.1 millones de cruceristas con un alza de 10.7 por ciento. En los primeros tres meses de 2026, la llegada de cruceros creció 4.8 por ciento y los visitantes aumentaron 9.9 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.