La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Simón Levy fue detenido en Lisboa por una orden internacional y liberado por tener nacionalidad europea, aunque continuará bajo proceso judicial.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este miércoles que el empresario y exfuncionario Simón Levy fue detenido y posteriormente liberado en Lisboa, Portugal, en cumplimiento a una orden internacional de aprehensión vigente en su contra.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum mostró un documento oficial emitido por las autoridades portuguesas, en el que se acredita que la detención ocurrió el 28 de octubre de 2025, cuando Levy ingresó a territorio portugués.
Según el reporte, el exfuncionario fue presentado el 29 de octubre ante el Tribunal de Apelación de Lisboa, donde se determinó su liberación condicionada. La mandataria explicó que, de acuerdo con la información recibida, Levy fue liberado por tener nacionalidad europea, aunque no se especificó si corresponde a Portugal u otro país del continente.
“Es un documento de Lisboa, está en portugués, que muestra la detención. Dice que el ciudadano Simón ‘N’ fue detenido el día 28 de octubre al ingresar al territorio nacional por una orden internacional y presentado ante el Tribunal de Apelación de Lisboa. Es un documento oficial de Portugal”, detalló Sheinbaum.
La presidenta precisó que, pese a su liberación, Levy continúa bajo proceso y no puede salir del país mientras las autoridades portuguesas y mexicanas mantienen comunicación sobre el estatus del caso.
Asimismo, negó que la aprehensión esté relacionada con una persecución política, como el propio Levy ha insinuado en redes sociales, y reiteró que el procedimiento responde a una orden emitida por instancias judiciales y no por el Ejecutivo federal.
“No se trata de una persecución política, es un asunto estrictamente judicial”, subrayó la mandataria.
Simón Levy, quien se desempeñó como subsecretario de Turismo durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, enfrenta procesos legales en México por fraude, amenazas y daño moral, luego de conflictos con particulares y denuncias públicas derivadas de disputas personales.
Las autoridades mexicanas mantienen coordinación con Portugal para dar seguimiento al proceso judicial internacional, en tanto el empresario permanece bajo vigilancia judicial en Europa.