Claudia Sheinbaum afirmó que México no romperá relaciones con Cuba pese a presiones de Estados Unidos, al considerar que se trata de una decisión soberana y humanitaria que no afecta el vínculo bilateral.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que su gobierno tenga previsto romper relaciones con Cuba, pese a la presión ejercida por funcionarios del gobierno de Donald Trump para que se reconsidere el respaldo mexicano al régimen cubano, particularmente en temas como el envío de petróleo y la contratación de médicos cubanos para el sistema de salud nacional.
Durante su conferencia, Sheinbaum señaló que la postura de México frente a Cuba representa una diferencia histórica con Estados Unidos, pero aclaró que este desacuerdo no ha influido ni influirá en la relación bilateral con su principal socio comercial. Subrayó que la política exterior mexicana en este tema responde a una decisión soberana basada en principios humanitarios.
La mandataria recordó que el diferendo en torno a Cuba existe desde 1959, tras el triunfo de la Revolución Cubana, y ha sido constante en la relación entre ambos países. Enfatizó que el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos afecta principalmente a la población cubana, razón por la cual México mantiene su postura de cooperación y apoyo.
Sheinbaum reiteró que la relación con Cuba no interfiere con la relación México–Estados Unidos y defendió el derecho del país a definir su política exterior sin presiones externas. Insistió en que su gobierno actúa bajo una visión humanista y de respeto a la autodeterminación de los pueblos.
En otros temas abordados durante la conferencia, la presidenta rechazó los discursos que criminalizan a las personas migrantes, al referirse a posturas recientes en Chile tras la elección de José Antonio Kast. Aseguró que México nunca estará de acuerdo con políticas que estigmaticen a los migrantes y reiteró que la mejor forma de reducir la migración es invertir en los países de origen para combatir la desigualdad.
Asimismo, reiteró la disposición de su gobierno para mediar en conflictos internacionales, siempre que los países involucrados lo soliciten, y abogó por soluciones pacíficas a través de los mecanismos establecidos por la Organización de las Naciones Unidas, en referencia a las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela.
Sheinbaum también explicó que la presencia de elementos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en México responde a convenios de cooperación y capacitación firmados desde hace años, al igual que la participación de militares mexicanos en entrenamientos en territorio estadounidense.