La SSPC emitió una alerta por fraudes telefónicos desde el extranjero, donde ofrecen trabajos falsos para obtener datos personales, solicitar pagos indebidos o instalar software malicioso en los dispositivos.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) emitió una alerta ciudadana ante el creciente número de fraudes telefónicos que provienen del extranjero, y que utilizan como gancho ofertas de trabajo falsas para engañar a la población.
A través de su Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas, la dependencia informó que este tipo de llamadas suelen originarse desde números con lada internacional, principalmente de Estados Unidos (+1) y Reino Unido (+44). Los ciberdelincuentes utilizan plataformas que les permiten enmascarar su número, haciéndolo pasar por uno legítimo.
El modus operandi consiste en presentarse como reclutadores de empresas internacionales que ofrecen empleos atractivos, sueldos elevados y beneficios llamativos. Con esta fachada, logran captar la atención de las víctimas y generar confianza.
Una vez que establecen contacto, los estafadores solicitan información personal sensible, como datos bancarios, copias de documentos o fotografías personales. En algunos casos, piden pagos por supuestos trámites migratorios o administrativos. También se han reportado casos donde inducen a las personas a instalar software malicioso en sus dispositivos, lo que permite a los delincuentes obtener acceso remoto a sus cuentas.
Ante esta situación, la SSPC pide a la ciudadanía mantenerse alerta y no proporcionar datos personales por teléfono. Recomienda colgar de inmediato si se recibe una llamada sospechosa con lada extranjera y no realizar pagos por procesos que no estén plenamente verificados.
La dependencia también invita a reportar cualquier intento de fraude a través de los canales oficiales de denuncia del Gobierno Federal y a no compartir información personal en redes sociales o plataformas poco seguras.
Este tipo de estafas no solo afectan a quienes caen en la trampa, sino que representan una amenaza a la seguridad digital y financiera de la población. La prevención y la información son herramientas clave para no ser víctima de estos delitos.