Donald Trump sugirió llamar Nueva América a Nuevo México, pero el presidente estadounidense no puede modificar por sí solo el nombre oficial de un estado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar conversación en torno al cambio de nombres geográficos después de sugerir que el estado de Nuevo México debería dejar de llamarse así y adoptar el nombre de “Nueva América”.
La propuesta fue difundida por el propio mandatario a través de su red social Truth Social, donde publicó una fotografía del perímetro de Nuevo México con el nombre del estado modificado. En la imagen, la palabra “México” aparece tachada en rojo y es sustituida por “América”.

La fotografía también fue compartida por la Casa Blanca a través de X. La publicación no estuvo acompañada de un mensaje adicional que explicara los motivos de la propuesta ni presentó detalles sobre algún proceso formal para modificar el nombre del estado.
Aunque la publicación de Trump puede generar dudas sobre si el cambio podría hacerse realidad, el presidente de Estados Unidos no tiene facultades constitucionales para modificar por sí solo el nombre oficial de uno de los estados del país.
De acuerdo con información citada por CNN, Trump sí tiene facultades para modificar determinados nombres de accidentes geográficos mediante el Sistema de Información de Nombres Geográficos, pero esa autoridad no se extiende a los nombres oficiales de los estados.
Para cambiar legalmente el nombre de Nuevo México tendría que realizarse un proceso dentro de la propia entidad, por lo que una publicación del presidente o una decisión unilateral de la Casa Blanca no sería suficiente para convertir “Nueva América” en la denominación oficial del estado.
La propuesta de Trump ocurre después de que el mandatario impulsara otros cambios de nombres geográficos durante su actual administración.
Uno de los casos más conocidos es el del Golfo de México, al que Trump ordenó referirse como “Golfo de América” dentro del ámbito del gobierno federal estadounidense. La medida fue impulsada mediante una orden ejecutiva durante el inicio de su segundo mandato.
Más recientemente, Trump también ha planteado modificaciones en otros nombres geográficos. Entre ellas se encuentra su sugerencia de llamar “Estrecho de Trump” al Estrecho de Ormuz, una importante vía marítima ubicada en Oriente Medio y por la que transita una parte significativa del petróleo que se comercializa a nivel mundial.
La diferencia entre estos casos resulta importante para entender el alcance de las facultades presidenciales. Mientras la administración federal puede establecer determinadas denominaciones para su uso dentro de documentos, mapas y sistemas gubernamentales estadounidenses, los nombres oficiales de los estados están sujetos a procedimientos distintos.
En el caso de Nuevo México, el nombre tiene además una relación histórica con la denominación utilizada desde hace siglos para identificar la región. El estado fue incorporado a Estados Unidos en 1912 y actualmente conserva oficialmente el nombre de New Mexico.
La publicación de Trump, por lo tanto, representa una propuesta y no significa que Nuevo México haya cambiado oficialmente de nombre.
El mensaje también generó interés debido a que el nombre del estado mantiene una referencia directa a México, país vecino de Estados Unidos. La sustitución de “México” por “América” en la imagen difundida por el mandatario convirtió la publicación en un nuevo episodio dentro de su política de modificar o promover nuevas denominaciones geográficas.
Por ahora, no existe un cambio oficial que convierta a Nuevo México en “Nueva América”. Para que una modificación de este tipo pudiera concretarse legalmente, tendría que seguirse el procedimiento correspondiente dentro del propio estado.
La publicación de Trump vuelve a poner sobre la mesa hasta dónde llegan las facultades del presidente estadounidense para modificar nombres geográficos. Si bien el mandatario tiene capacidad para impulsar cambios en determinadas denominaciones utilizadas por el gobierno federal, esa autoridad no le permite cambiar unilateralmente el nombre oficial de un estado.
Por ello, Nuevo México continúa siendo oficialmente Nuevo México, pese a la imagen publicada por Donald Trump y a su sugerencia de utilizar el nombre “Nueva América”.
