Por primera vez en su historia, Medicaid exigirá un requisito de trabajo a nivel nacional, medida impulsada por Trump y aprobada por el Congreso, que podría dejar sin cobertura a millones.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una medida aprobada por el Congreso de mayoría republicana que establece, por primera vez en seis décadas, un requisito laboral a nivel nacional para acceder al seguro médico gratuito y subsidiado de Medicaid. La implementación se realizará de forma gradual en todo el país.
Medicaid, un programa diseñado para brindar atención médica a personas de bajos recursos y con discapacidades, requerirá que sus beneficiarios demuestren cada seis meses que trabajan, estudian o realizan al menos 80 horas mensuales de trabajo voluntario. Entre las excepciones estarán mujeres embarazadas, personas en tratamiento por adicciones y quienes cuiden a menores de 14 años.
En California, autoridades estiman que hasta 3.4 millones de personas podrían perder su cobertura debido a las verificaciones manuales, un proceso que opositores califican como una “formalidad burocrática sin sentido” que afectará principalmente a quienes no puedan cumplir con los requisitos de forma constante.
Antes de esta reforma, solo New Hampshire, Arkansas y Georgia habían aplicado requisitos laborales para Medicaid. En Arkansas, un censo reveló que más de 18 mil beneficiarios perdieron su seguro médico tras la implementación.
El debate político en torno a la medida sigue abierto. Mientras que los demócratas advierten que provocará la pérdida de cobertura para miles de personas vulnerables, los republicanos argumentan que incentivará a quienes están en condiciones de trabajar a hacerlo, preservando el programa para quienes más lo necesitan.