Estados Unidos interceptó otro buque petrolero sancionado frente a Venezuela, como parte del endurecimiento de la presión del gobierno de Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro.

Estados Unidos interceptó en aguas internacionales del mar Caribe a otro buque petrolero sancionado, frente a las costas de Venezuela, como parte del endurecimiento de la presión del gobierno del presidente Donald Trump contra el régimen de Nicolás Maduro.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, el Gobierno de Trump incautó la semana pasada una embarcación que había salido del país sudamericano y confiscó el cargamento de crudo que transportaba. La información fue confirmada por ABC News, que citó a tres funcionarios estadounidenses, aunque no se revelaron detalles sobre la identidad del buque ni el punto exacto de la intercepción realizada por la Guardia Costera.
NBC News informó que el Ejército de Estados Unidos está brindando apoyo a la operación mediante helicópteros, los cuales trasladan personal de la Guardia Costera hacia el petrolero y supervisan las acciones en el mar Caribe.
En semanas recientes, el mandatario estadounidense ordenó un bloqueo total a la entrada y salida de buques petroleros sancionados por Washington, como parte de una estrategia para presionar económicamente a Venezuela. Trump sostuvo que el gobierno venezolano arrebató de manera ilegal los derechos energéticos a empresas estadounidenses.
“Nos quitaron todos nuestros derechos energéticos. Nos quitaron todo nuestro petróleo, no hace tanto. Lo queremos de vuelta. Nos lo quitaron ilegalmente”, declaró el presidente desde la base aérea Andrews, a las afueras de Washington.
En este contexto, se había informado que el tanquero Hyperion, sancionado por Estados Unidos por transportar petróleo ruso, sería el primero en intentar romper el bloqueo impuesto contra Venezuela. Datos de rastreo indicaron que dicha embarcación llegó al puerto de Amuay, donde se localiza el mayor complejo refinador del país.
Washington sancionó al Hyperion en enero, al considerarlo parte de una flota de buques fantasma utilizada para apuntalar el sector energético ruso mediante el traslado de crudo y derivados. Hasta el momento, se desconoce si este tanquero es el mismo que fue interceptado por fuerzas estadounidenses, ya que no se tenía información clara sobre su ruta tras descargar en el puerto.
La escalada de tensión se intensificó luego de que el viernes 19 de diciembre Trump afirmara que no descarta la posibilidad de una guerra con Venezuela. El mandatario señaló que Nicolás Maduro “sabe exactamente” lo que Estados Unidos busca, aunque evitó confirmar si su objetivo final es derrocar al gobierno chavista y propiciar una transición de poder en el país sudamericano.