El Ultramaratón de los Cañones, nacido hace 29 años con 33 corredores, hoy atrae a más de mil atletas y posiciona a Guachochi como un referente turístico de la Sierra Tarahumara.

Hace 29 años, en el corazón de la Sierra Tarahumara, se dio el primer paso de una historia que hoy es símbolo de resistencia, cultura y desarrollo regional. Con apenas 33 corredores —la mayoría rarámuris y miembros del grupo “Sólo Para Salvajes”—, nació en Creel, Chihuahua, el Ultramaratón de los Cañones. En ese entonces, la intención era sencilla pero estratégica: atraer visitantes en temporada baja mediante un evento deportivo que formara parte del Festival Internacional de Turismo de Aventura (FITA).
La idea fue visionaria. Junto con la Carrera de Montaña “La Onza” y un triatlón, el Ultramaratón formó parte de un programa que buscaba capitalizar el entorno natural único de la región, en un momento donde la infraestructura turística era aún incipiente. Apenas dos años después de su lanzamiento, el evento cumplió su misión de atraer visitantes nacionales y, con ese impulso, se trasladó a Guachochi, donde encontró su verdadero hogar.
El cambio de sede no solo fortaleció la logística del evento, sino que convirtió al Ultramaratón en el primer gran acontecimiento turístico de Guachochi. El arraigo local fue inmediato: actualmente más de 500 voluntarios se suman para recibir a los corredores y contribuir al éxito de una competencia que hoy reúne a más de mil 300 atletas de México y del mundo.
Guachochi transformó el evento en una tradición. La comunidad entera participa, desde los hoteles hasta los mercados, generando una derrama económica que dinamiza la región. Esto, sumado al espectacular paisaje que ofrece la ruta —un descenso de mil 650 metros al Río Verde y un regreso exigente por la cascada de Rosa Linda—, le valió en 2023 el reconocimiento de la revista México Desconocido como el “Mejor Evento Deportivo con Escenario Sorprendente”.
Pero más allá del reto físico, lo que hace especial al Ultramaratón de los Cañones es su dimensión cultural. Correr junto a los rarámuris en su propio territorio brinda a los atletas una experiencia auténtica, de profundo respeto por una comunidad que ha hecho del correr una expresión de identidad. Así, la carrera se convierte también en un puente entre culturas, en una vivencia que trasciende lo deportivo.
A lo largo de casi tres décadas, el Ultramaratón no solo ha ganado prestigio internacional como carrera de montaña, sino que ha detonado una transformación social en la Sierra Tarahumara. El turismo de aventura ha crecido, se han fortalecido los lazos comunitarios y Guachochi ha ganado proyección como destino turístico y cultural.
De cara al futuro, organizadores y autoridades coinciden en la necesidad de seguir posicionando el evento como una plataforma que no solo celebra la excelencia atlética, sino que abre una ventana al esplendor natural y humano de la Sierra Tarahumara. El Ultramaratón de los Cañones ya no es solo una carrera: es una historia de comunidad, resistencia y orgullo que corre cada año para encontrarse con el mundo.