Vidulfo Rosales dejó la representación de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa tras 11 años; se perfila para integrarse al equipo del próximo presidente de la SCJN.

El abogado Vidulfo Rosales, principal representante legal de las familias de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, dejó la causa tras casi 11 años de acompañamiento. Su renuncia se concretó el 15 de agosto, confirmaron integrantes del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, donde colaboró durante 24 años.
De acuerdo con diversas fuentes, Rosales se incorporará al equipo de Hugo Aguilar Ortiz, próximo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), aunque el propio litigante aseguró que aún evalúa la invitación.
En entrevista, el director de Tlachinollan, Abel Barrera, señaló que se trata de una “decisión personal” y que su salida debe comprenderse como el cierre de un ciclo. Rosales informó a las familias de los normalistas sobre su decisión el pasado sábado, explicando que también influyeron motivos de salud.
En una carta fechada el 19 de agosto, el abogado escribió que se retira de la “primera línea de la lucha social con la frente en alto” y reiteró que desde “otras trincheras” seguirá trabajando por el respeto a los derechos humanos, especialmente de los pueblos indígenas y afromexicanos.
Originario de Tlacoapa, Guerrero, Rosales se convirtió en figura nacional e internacional tras asumir la representación legal de los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014. También participó en casos emblemáticos como los de Inés Fernández y Valentina Rosas, mujeres indígenas violentadas por militares en 2002.
Aunque se retira de la defensa directa, Barrera aclaró que organizaciones como Tlachinollan, el Centro Prodh, Serapaz y Fundar continuarán representando jurídicamente a las familias de Ayotzinapa.