El volcán Kilauea registró una nueva erupción en Hawaii, con flujos de lava y una columna de ceniza de gran altura, sin riesgo inmediato para comunidades cercanas.

El volcán Kilauea registró una nueva e impactante erupción en Hawaii, iluminando el cielo nocturno con intensos flujos de lava y emisiones de ceniza, según reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El fenómeno ocurrió el domingo y fue documentado mediante videos en los que se observa lava saliendo de diferentes aberturas del volcán y descendiendo por sus laderas, mientras una densa columna de humo y cenizas ascendía sobre el cráter.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la columna eruptiva alcanzó aproximadamente los 35 mil pies sobre el nivel del mar. El USGS informó que la fuente del respiradero sur alcanzó cerca de 250 metros de altura, mientras que la del respiradero norte llegó a unos 180 metros.
Especialistas señalaron que durante este episodio eruptivo se expulsaron alrededor de 10 millones de yardas cúbicas de lava, cubriendo aproximadamente el 40 por ciento del fondo del cráter. Este evento fue identificado como el episodio número 42 de salida de lava desde que iniciaron las erupciones intermitentes en diciembre de 2024.
Los científicos indicaron que el volcán ha mantenido actividad constante desde el 23 de diciembre del año pasado y que continúa siendo uno de los volcanes más activos del planeta.
Pese a la intensidad visual del fenómeno, las autoridades aclararon que no existe riesgo inmediato para la población, ya que la zona de la caldera permanece cerrada al público desde hace varios años y la actividad se mantiene contenida en un área restringida.
El Kilauea forma parte del sistema volcánico de las islas hawaianas, donde también se encuentra el Mauna Loa, considerado el volcán más grande del mundo. Aunque es de menor tamaño, el Kilauea se caracteriza por su alta frecuencia eruptiva y por atraer a turistas y científicos interesados en observar su actividad.
La vigilancia volcánica continúa en la región mientras especialistas monitorean cualquier cambio en el comportamiento del volcán.