YouTube se ha convertido en una nueva plataforma de batalla para los grupos criminales, donde youtubers vinculados al narco generan contenido, influyen narrativas y monetizan a través del conflicto.

La guerra entre cárteles mexicanos ha trascendido el campo de batalla. Hoy también se libra en el ámbito digital, específicamente en plataformas como YouTube, donde ciertos canales difunden contenido relacionado con el crimen organizado y, además, obtienen ingresos económicos por ello.
En redes sociales como X o Facebook, abundan perfiles que publican información sobre líderes del narco, sus operaciones o movimientos. Sin embargo, en YouTube, la narrativa ha tomado otro rumbo: youtubers que aseguran tener vínculos con el narcotráfico publican material constante que mezcla información, propaganda y opinión.
Este fenómeno se ha intensificado tras el conflicto entre Los Chapitos y La Mayiza en Culiacán, Sinaloa, una lucha que no solo ha dejado múltiples muertos, sino que también ha cobrado la vida de al menos una decena de creadores de contenido.
Los protagonistas del narco en YouTube
Uno de los youtubers más conocidos es Camilo Ochoa, alias El Pollo Loco, quien asegura haber pertenecido al Cártel de Sinaloa. Con más de 3,000 videos y 346 mil suscriptores, su canal difunde información sobre disputas internas del cártel y episodios violentos ocurridos en Culiacán.
Otro creador con presencia destacada es Ocran Leaks, quien publica con el rostro cubierto, voz distorsionada y una línea editorial que favorece a La Mayiza. Aunque algunos lo asociaron con El Mini Lic, exaliado de El Chapo Guzmán, esta teoría fue descartada tras la reaprehensión del narcotraficante en EE.UU.
También destaca el canal Culiacanazo News, manejado por @MarcosBedoyaa, que asegura mantener una postura informativa y neutral. Sin embargo, su enfoque está centrado en temas del Cártel de Sinaloa y su guerra interna.
Aunque algunos de estos canales se presentan como informativos, sus contenidos están claramente alineados con una narrativa que busca simpatía o apoyo para ciertos grupos criminales.
Narcoinfluencers y propaganda digital
El uso del lenguaje en estos canales evita palabras clave que puedan activar las políticas de seguridad de YouTube: distorsionan nombres de capos, editan imágenes gráficas y silencian tiroteos. Aun así, su contenido sigue cumpliendo con los requisitos técnicos de monetización.
Además de youtubers anónimos, existe otro grupo que ha utilizado el entretenimiento para mezclar imagen y crimen: Los Toys, influencers ligados a Los Chapitos, famosos por mostrar autos lujosos, fiestas y lujos. Su cercanía con El Nini, exjefe de seguridad de Los Chapitos, los puso bajo los reflectores tras el asesinato de varios de sus integrantes.
Las reglas de YouTube… y cómo las sortean
Aunque YouTube establece que está prohibido monetizar contenido que alabe a organizaciones criminales, los creadores de contenido mencionados han logrado esquivar estos lineamientos. Sus canales cumplen con todos los requisitos técnicos para monetizar, como número de suscriptores, horas de reproducción y frecuencia de publicación.
Entre los ingresos disponibles están las membresías del canal. En el caso de Camilo Ochoa, estas van desde los 149 hasta los 499 pesos mensuales, dependiendo del nivel de acceso al contenido exclusivo. Por su parte, Ocran Leaks ofrece planes que oscilan entre los 69 y los 399 pesos.
¿Y los narcocorridos?
A pesar de que las políticas de YouTube también prohíben canciones que celebren a criminales, los narcocorridos siguen disponibles y monetizables. Grupos del regional mexicano aprovechan la plataforma para difundir canciones que hacen alusión a capos, rutas de droga o enfrentamientos, acumulando millones de vistas y generando ingresos a través de publicidad.
Conclusión: el crimen también se monetiza
El uso estratégico de YouTube por parte de grupos o voceros relacionados con el narcotráfico representa una nueva forma de guerra: la batalla por el relato. Ya no se trata solo de armas o territorio, sino de visibilidad, influencia y dinero. Una guerra que se libra, like a like, vista a vista.