Durante su concierto en Querétaro, Shakira rompió en llanto al interpretar una emotiva canción. El público la apoyó entre aplausos y canto, en una noche marcada por la lluvia y la emoción.

Querétaro — La noche del 2 de septiembre, más de 45 mil personas se reunieron en el Estadio Corregidora para disfrutar del esperado concierto de Shakira, como parte de su gira mundial Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Lo que comenzó como una celebración vibrante terminó convirtiéndose en un momento profundamente emotivo que conmovió tanto a la cantante como a su público.
Fue durante la interpretación de la canción Última cuando Shakira no pudo contener la emoción y rompió en llanto sobre el escenario. La canción, que habla sobre cerrar ciclos y avanzar tras una ruptura amorosa, resonó de forma especial con la audiencia. Muchos interpretaron este momento como una expresión sincera de los sentimientos que aún guarda la artista tras su separación del exfutbolista Gerard Piqué, ocurrida en 2022.
A pesar de la lluvia que cayó durante el evento, los asistentes no se movieron de sus lugares y acompañaron a la cantante con aplausos y voces que coreaban la letra de la canción. La reacción del público ayudó a que Shakira se recuperara emocionalmente y retomara con fuerza el resto del espectáculo.
Más allá del emotivo episodio, el concierto destacó por una producción escénica renovada, que incluyó cambios visuales, nuevos arreglos musicales y coreografías impactantes. La gira está diseñada para reflejar una nueva etapa en la vida artística y personal de Shakira, y la energía de sus presentaciones ha sido celebrada tanto por la crítica como por sus seguidores.
Posteriormente, a través de sus redes sociales, la cantante barranquillera agradeció el cariño de sus fans mexicanos y compartió imágenes del concierto, incluyendo algunas desde su camerino, que también fue afectado por la tormenta. En sus palabras, dejó ver que la conexión con el público fue uno de los momentos más especiales de la gira hasta ahora.
Este concierto en Querétaro no solo fue un espectáculo musical, sino también una muestra de vulnerabilidad, empatía y resiliencia. La noche quedará grabada en la memoria de quienes fueron testigos de un momento auténtico, en el que la música sirvió como puente entre una artista y sus seguidores.