Una iniciativa en el Congreso de Chihuahua propone permitir faltas justificadas y reprogramación de exámenes a estudiantes con cólicos menstruales severos, sin afectar su historial académico.

La Comisión de Educación del Congreso del Estado analiza una iniciativa que permitiría a estudiantes con cólicos menstruales severos ausentarse de clases sin que su expediente académico se vea afectado.
La propuesta contempla adicionar una fracción LIX al artículo 13 de la Ley Estatal de Educación, con el objetivo de reconocer como justificadas las inasistencias derivadas de endometriosis severa o dismenorrea incapacitante.
De aprobarse, la denominada licencia menstrual escolar permitiría reprogramar evaluaciones, tareas, exámenes y proyectos que coincidan con días de menstruación incapacitante, sin aplicar sanciones académicas. Para justificar la ausencia no sería obligatorio presentar comprobante médico; bastaría el respaldo de madres, padres o tutores legales.
En el estado de Chihuahua, la Secretaría de Salud estima que 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva padece endometriosis severa, una enfermedad inflamatoria crónica en la que el tejido endometrial crece fuera del útero y puede provocar dolor pélvico intenso, infertilidad y quistes ováricos.
Por su parte, la dismenorrea incapacitante se caracteriza por dolor menstrual intenso en la zona pélvica, lumbar o abdominal que impide realizar actividades cotidianas. Autoridades estatales señalan que cerca del 50 por ciento de las mujeres experimenta dolor menstrual en algún momento, y al menos 1 de cada 5 presenta síntomas tan severos que resultan incapacitantes.
De acuerdo con la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual 2022, el dolor intenso y el temor a manchar la ropa son de las principales razones por las que adolescentes suspenden actividades durante su periodo.
Un informe de Mexicanos Primero indica que el 43 por ciento de las estudiantes prefiere no asistir a la escuela cuando está menstruando; el 20 por ciento se ha ausentado al menos una vez por esta causa y el 30 por ciento ha recurrido a soluciones improvisadas ante la falta de productos adecuados.
La iniciativa también plantea analizar la viabilidad de que las alumnas puedan recibir clases de forma virtual o entregar trabajos mediante plataformas digitales, así como establecer fechas alternativas para evaluaciones.
La propuesta continúa en estudio dentro de la Comisión de Educación y, de avanzar, modificaría el marco normativo estatal para incorporar medidas orientadas a garantizar el acceso a la educación en condiciones de equidad.