Nueve personas fueron asesinadas en Sinaloa el 30 de abril, entre ellas el líder sindical Homar Salas Gastélum, en una jornada violenta que coincidió con las acusaciones del Departamento de Justicia de EU contra el gobernador Rocha Moya.

El pasado jueves 30 de abril, día en que se celebró el Día del Niño, nueve personas perdieron la vida en diversos hechos violentos registrados en el estado de Sinaloa, principalmente en la capital, Culiacán. La Fiscalía General del Estado abrió siete carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso, en una jornada que coincidió con las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios estatales por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el comunicado de la Fiscalía General del Estado, los cuerpos fueron localizados en distintos puntos de Culiacán: uno en la colonia Santa Rosa, dos en el residencial Brisas, una mujer y un hombre en la colonia 8 de Febrero, y otro más en la carretera Culiacancito–Bacurimí. Adicionalmente, dos personas fallecieron en hospitales tras recibir atención médica por heridas provocadas en hechos registrados en las colonias Sinaloa y República Mexicana, mientras que otra víctima fue encontrada en la colonia Lázaro Cárdenas. En el municipio de Elota, sobre la autopista Mazatlán–Culiacán y en un camino de terracería, fueron halladas una osamenta y restos óseos, lo que amplía el sombrío balance del día.
Entre las víctimas destacó el caso de Homar Salas Gastélum, dirigente electo del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán, quien fue asesinado en un ataque armado en su domicilio ubicado en la colonia Brisas de Humaya, al norte de la ciudad. El ataque ocurrió poco antes de las 9:00 de la mañana, cuando Salas se encontraba en la cochera de su vivienda acompañado de uno de sus escoltas, quien también perdió la vida. El ataque fue perpetrado por sujetos armados que dispararon desde un automóvil en movimiento.
No era la primera vez que el dirigente sindical era blanco de la violencia. El pasado 18 de febrero, un grupo de sujetos armados había atacado la fachada de su domicilio cuando él y su familia se encontraban en el interior, sin que en esa ocasión se registraran víctimas. El asesinato consumado meses después evidencia la escalada del riesgo que enfrentaba el líder gremial.
La jornada violenta se produjo apenas unas horas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera públicas las acusaciones contra el gobernador Rocha Moya y funcionarios de alto perfil del gobierno sinaloense, señalados de tener lazos con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa. Si bien no existe una relación causal establecida entre ambos hechos, la coincidencia temporal intensificó la atención nacional sobre el estado y profundizó la percepción de una crisis de gobernabilidad en Sinaloa. En la misma jornada, la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada registró dos denuncias por privación ilegal de la libertad en la región centro, y la Unidad Especializada en Robo de Vehículo recibió siete denuncias adicionales.