Claudia Sheinbaum firmó este 1 de mayo el decreto que reduce gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, medida que beneficiará a 14 millones de trabajadores y será una realidad plena en 2030.

En el marco de la conmemoración del Día del Trabajo, la presidenta Claudia Sheinbaum firmó este jueves 1 de mayo el acuerdo para oficializar la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México. El acto tuvo lugar durante La Mañanera del Pueblo celebrada en el Centro Cultural del México Contemporáneo, y marca el inicio formal de una de las reformas laborales más significativas de los últimos años en el país.
La mandataria explicó que la reducción se implementará de manera gradual, fruto de un acuerdo alcanzado entre empresarios y empleadores, y aseguró que para el año 2030 la jornada de 40 horas será una realidad consolidada para todos los trabajadores mexicanos. El decreto ya había sido aprobado constitucionalmente en la Ley Federal del Trabajo en días previos, por lo que la firma de este 1 de mayo representa el arranque oficial de su implementación.
El secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños López, precisó que a partir de hoy comienza el proceso gradual de reducción con una disminución inicial de dos horas en la jornada. La medida busca beneficiar directamente a 14 millones de trabajadoras y trabajadores en todo el país, quienes contarán con más tiempo libre para actividades personales, familiares y de descanso. «Otorgamos más valor al trabajo que día a día contribuye al desarrollo personal, dando pasos firmes hacia un modelo laboral más justo, eficaz y más humano», señaló el funcionario.
Durante el evento, María de Jesús Rodríguez Vázquez, secretaria general de la Confederación Auténtica de Trabajadores de la República Mexicana, aprovechó el momento para hacer una petición directa a la jefa de Estado: una reforma fiscal complementaria que permita que los trabajadores vean su salario reflejado de manera más directa en su bolsillo. Entre los puntos que planteó destaca la propuesta de que el pago de horas extras y el aguinaldo queden exentos de impuestos, lo que representaría un beneficio económico adicional para la clase trabajadora.
La funcionaria sindical también reconoció los avances en representatividad y equidad de género dentro del movimiento obrero, respaldó la postura del gobierno en materia de soberanía y política exterior, y subrayó la importancia de fortalecer la autonomía productiva del país. Su intervención cerró con un llamado en favor de las trabajadoras, los trabajadores y la nación.
Para los chihuahuenses que forman parte del sector formal de la economía, esta reforma representa una oportunidad de mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal. El proceso será gradual, por lo que los cambios se irán percibiendo de manera paulatina hasta alcanzar la meta de las 40 horas semanales en 2030.