El divorcio sin abogado en México es posible únicamente mediante el trámite administrativo, siempre que exista acuerdo mutuo, no haya hijos menores ni bienes pendientes, y se cumplan requisitos legales específicos.

En México, sí es posible tramitar un divorcio sin abogado, aunque únicamente bajo ciertas condiciones establecidas por la ley. Este procedimiento se conoce como divorcio administrativo o divorcio exprés, y puede realizarse directamente ante el Registro Civil cuando ambos cónyuges están de acuerdo en separarse.
Para acceder a este tipo de divorcio, es indispensable que ambas personas sean mayores de edad, no tengan hijos menores de edad o dependientes económicos en común, y que tampoco exista un embarazo en curso. Además, si el matrimonio se celebró bajo sociedad conyugal, los bienes deben estar previamente liquidados o bien manifestar oficialmente que no existen bienes por dividir.
El trámite se realiza ante el Registro Civil correspondiente al domicilio de los solicitantes. Ahí, ambas partes deben presentar identificación oficial vigente, copia certificada del acta de matrimonio y declaraciones bajo protesta de decir verdad donde confirmen que cumplen con todos los requisitos establecidos por la autoridad.
En caso de existir hijos menores, desacuerdos patrimoniales o conflictos sobre pensiones alimenticias, el divorcio deberá resolverse por la vía judicial, donde normalmente sí se requiere representación legal o asesoría jurídica especializada.
Las autoridades también permiten, en algunos estados, realizar este procedimiento ante notario público, siempre que la legislación local lo contemple y se mantengan las mismas condiciones: mutuo acuerdo, ausencia de hijos y bienes ya resueltos.
El costo del trámite puede variar dependiendo de cada entidad federativa, aunque ronda aproximadamente los mil 500 pesos. Una vez entregada y validada la documentación, el Registro Civil cita a ambas personas para ratificar la solicitud y posteriormente emitir el acta oficial de divorcio.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reiterado en años recientes que no es necesario demostrar una causa específica para divorciarse, ya que basta la voluntad de una o ambas partes para terminar legalmente el matrimonio, como parte del derecho al libre desarrollo de la personalidad.
Autoridades recomiendan consultar directamente en el Registro Civil de cada estado los requisitos actualizados, ya que pueden existir variaciones locales en costos, formatos y procedimientos.