Chihuahua enfrenta una crisis educativa con 17 mil estudiantes de preparatoria fuera de las aulas. La tasa de abandono del 29.2% supera drásticamente el promedio nacional del 11.3%.

El panorama educativo en el estado de Chihuahua presenta un desafío crítico tras revelarse que, durante el ciclo escolar pasado, aproximadamente 17 mil estudiantes de nivel medio superior interrumpieron su formación académica. De acuerdo con el Índice de Progreso Social presentado por la organización México Cómo Vamos, la tasa de deserción en este nivel alcanza un preocupante 29.2 por ciento. Esta cifra resulta alarmante al contrastarla con la media nacional, la cual se ubica en un 11.3 por ciento, evidenciando un rezago significativo en la retención escolar dentro de la entidad.
El análisis estadístico permite identificar una marcada brecha de género en el abandono de los estudios. Son los varones quienes presentan la mayor incidencia de deserción con un 23.55 por ciento, mientras que en el caso de las mujeres la cifra desciende al 8.20 por ciento. Al desglosar el fenómeno por instituciones, el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica encabeza la estadística con un promedio estatal de abandono del 25.18 por ciento, seguido por el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado con un 23.27 por ciento. Por su parte, el Colegio de Bachilleres reportó un índice menor, cerrando el ciclo con un 10.44 por ciento.
Las causas detrás de este fenómeno son multifactoriales, destacando el factor económico como uno de los detonantes principales. Cerca del 8.9 por ciento de los adolescentes entre 15 y 17 años optaron por dejar la escuela para integrarse al mercado laboral y contribuir al sustento de sus familias tras registrarse una disminución en sus ingresos. Asimismo, los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que el entorno familiar influye directamente en la permanencia escolar; los menores que residen únicamente con su padre reportan mayores niveles de inasistencia escolar en comparación con aquellos que viven con sus madres o con ambos progenitores.
La estadística oficial del Inegi detalla que el 16 por ciento de los niños que viven solo con su padre no asisten a la escuela, frente al 15.3 por ciento de quienes viven solo con su madre. En cuanto a la estructura familiar en el estado, se estima que el 63.2 por ciento de la población de 0 a 17 años vive con ambos padres, el 28 por ciento solo con la madre, el 3 por ciento solo con el padre y un 5.8 por ciento no reside con ninguno de ellos. En el grupo de edad de 12 a 17 años, aquellos que viven en hogares biparentales presentan la proporción más alta de avance en bachillerato con un 24.5 por ciento.
Finalmente, el informe resalta que el nivel de aprobación escolar varía según la etapa y el cuidador. Mientras que en preescolar se observa un mejor desempeño en niños que viven solo con la madre, en primaria el porcentaje más alto de aprobación se registró en menores que residen solo con el padre. No obstante, al llegar a la etapa de preparatoria o bachillerato, la vulnerabilidad económica y las presiones sociales continúan empujando a miles de jóvenes chihuahuenses fuera del sistema educativo, comprometiendo su desarrollo profesional a largo plazo.