Redadas migratorias en tiendas Home Depot de Los Ángeles han generado temor entre jornaleros y la comunidad latina, al grado que un juez federal emitió restricciones contra detenciones basadas en perfil racial.


El temor ha regresado a las calles de Los Ángeles, en especial para la comunidad migrante y trabajadora latina, luego de una serie de redadas migratorias que han tenido como escenario principal los estacionamientos y alrededores de varias tiendas Home Depot. Estos espacios, comúnmente utilizados por jornaleros en busca de empleo, se han convertido en puntos de detención por parte de agentes federales.
El caso más reciente ocurrió en un Home Depot en Monrovia, donde una alerta difundida en redes sociales sobre una posible redada provocó la huida masiva de trabajadores. Entre las escenas más impactantes estuvo la de un hombre que saltó un muro en su intento por escapar y terminó siendo atropellado en la autopista 210. Su estado de salud es crítico.
La situación ha generado tal preocupación que un juez federal emitió una orden de restricción temporal para impedir que los agentes migratorios persigan a personas únicamente por su apariencia, idioma, oficio o ubicación. La medida busca proteger los derechos civiles de quienes han sido blanco de este tipo de operativos, que han sido catalogados como discriminatorios por diversas organizaciones.
Pablo Alvarado, co-director ejecutivo de la Red Nacional de Jornaleros, declaró que “Home Depot, les guste o no, es el epicentro de las redadas”, al referirse a los operativos llevados a cabo por la Patrulla Fronteriza y otros agentes federales. Desde el 6 de agosto, fecha en que se inició la llamada “Operación Casa Troyana”, se han registrado redadas en al menos cinco ubicaciones diferentes de Home Depot, incluyendo Westlake, Cypress Park, North Hollywood, Marina del Rey e Inglewood.
La operación encubierta que dio inicio a esta oleada consistió en que un hombre, conduciendo un camión de mudanzas de la empresa Penske, se acercó a un Home Depot en Westlake y comenzó a reclutar jornaleros. Cuando se reunió un grupo significativo, agentes de la Patrulla Fronteriza salieron del vehículo y comenzaron a detener a quienes se acercaron. Dieciséis personas fueron arrestadas en ese operativo.
Los testimonios de activistas y trabajadores han sido contundentes. Algunos describen cómo los agentes persiguieron a jornaleros dentro de las tiendas, mientras que otros señalan que incluso clientes que “parecen jornaleros” y hablan español también han sido interceptados. “No solo se llevan a jornaleros”, advirtió Alvarado, haciendo hincapié en el perfilamiento racial como estrategia recurrente.
Desde la organización Unión del Barrio, cuyos miembros patrullan comunidades para alertar sobre redadas migratorias, se ha acusado a las autoridades de utilizar tiendas Home Depot como una “forma rápida y efectiva de secuestrar gente”.
La presión ahora recae sobre la empresa Home Depot, a la que la comunidad le exige un posicionamiento público frente a estos operativos. Aunque hasta ahora la compañía no ha emitido un comunicado, las voces en favor de los trabajadores se multiplican, exigiendo que los establecimientos no se conviertan en terreno fértil para la persecución migratoria.