Amazon prepara despidos masivos que podrían eliminar hasta 30 mil empleos corporativos, en una reestructura ligada a eficiencia organizacional y al avance de la inteligencia artificial.

La empresa tecnológica Amazon se prepara para ejecutar una nueva ola de despidos a gran escala que podría afectar hasta 30 mil empleos corporativos, de acuerdo con información revelada por fuentes cercanas al proceso al medio Reuters. Los recortes comenzarían tan pronto como la próxima semana y se concentrarían en áreas estratégicas de la compañía.
Este movimiento se perfila como uno de los mayores ajustes laborales en los casi 30 años de historia de Amazon, y representaría la eliminación de alrededor del 10% de su plantilla ejecutiva, pese a que la empresa mantiene una fuerza laboral global superior a 1.58 millones de personas, la mayoría empleadas en centros logísticos y operaciones de distribución.
Según las fuentes citadas, esta nueva fase de despidos tendría una magnitud similar a la registrada en octubre pasado, cuando aproximadamente 14 mil empleados administrativos fueron cesados como parte de una primera ronda de ajustes. La diferencia ahora radica en la amplitud del recorte, que podría incluso superar el récord de 2022, cuando Amazon eliminó 27 mil puestos en medio de una desaceleración del sector tecnológico.
Los trabajadores potencialmente afectados pertenecen a divisiones clave como Amazon Web Services (AWS), el negocio de comercio minorista, Prime Video y el área de recursos humanos, específicamente el departamento denominado People Experience and Technology, responsable de procesos internos y gestión del talento.
En octubre, Amazon justificó públicamente los recortes señalando el impacto de la inteligencia artificial en la transformación de los procesos corporativos. En una comunicación interna, la compañía afirmó que “esta generación de IA es la tecnología más transformadora que hemos visto desde Internet”, subrayando su capacidad para acelerar la innovación y mejorar la eficiencia operativa.
No obstante, el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, ofreció una explicación más matizada durante la llamada con analistas correspondiente a los resultados financieros del tercer trimestre. En ese espacio, sostuvo que la decisión de reducir personal “no está realmente impulsada por motivos financieros ni siquiera por la inteligencia artificial”, sino por una cuestión estructural y cultural.
Jassy explicó que el crecimiento acelerado de la compañía durante los años de pandemia generó una organización excesivamente compleja, con múltiples capas jerárquicas que ralentizan la toma de decisiones. “Terminas con más personas que antes y con muchas más capas”, afirmó, al tiempo que defendió la necesidad de equipos más pequeños, ágiles y eficientes, una tendencia que se ha extendido entre las grandes empresas tecnológicas tras un ciclo de contrataciones intensivas.
En declaraciones previas realizadas a lo largo de 2025, el propio Jassy ya había anticipado una reducción progresiva del personal ejecutivo, derivada de las eficiencias que ofrece la automatización y el uso intensivo de inteligencia artificial en tareas administrativas y de gestión.
El fenómeno no se limita a Amazon. De acuerdo con Resume.org, cuatro de cada diez empresas planean sustituir parte de su fuerza laboral por sistemas de inteligencia artificial hacia 2026. Kara Dennison, responsable de asesoría de carreras en esa organización, advirtió que la adopción de estas tecnologías transformará el mercado laboral de manera más drástica en los próximos 18 a 24 meses que en décadas recientes.
El ajuste anunciado por Amazon se inscribe en un contexto más amplio de enfriamiento del empleo a nivel global. Datos de la firma Challenger, Gray & Christmas indican que el año pasado se registró el crecimiento más lento del empleo desde 2003, con más de 1.1 millones de puestos eliminados hasta noviembre, un aumento del 54% respecto al año anterior. Solo en octubre, Amazon, UPS y Target anunciaron conjuntamente más de 60 mil despidos.
Durante el ciclo anterior de recortes, Amazon mantuvo a los empleados afectados en nómina durante un periodo de 90 días, tiempo en el que pudieron postularse a vacantes internas o buscar nuevas oportunidades laborales. Ese plazo concluye este lunes, en vísperas del posible inicio de la nueva fase de despidos.