Chelsea se consagró campeón del Mundial de Clubes tras vencer 3-0 al PSG, en una final dominada de principio a fin por los ingleses, con doblete de Cole Palmer.

El Chelsea Football Club se coronó este domingo campeón del Mundial de Clubes tras vencer con contundencia 3-0 al París Saint-Germain (PSG), en una final que muchos esperaban más pareja, pero que desde el inicio fue controlada por el equipo inglés.
El conjunto londinense dominó el encuentro desde los primeros minutos, sin permitirle al PSG desarrollar su estilo de juego. A pesar de haber llegado a la final con una destacada actuación en el torneo —dejando fuera a gigantes como Bayern Múnich y Real Madrid—, el equipo francés no logró mostrar el nivel que lo había caracterizado en fases anteriores.
El marcador se abrió al minuto 22 con un gol de Cole Palmer, quien repitió apenas ocho minutos después con un doblete que puso el 2-0 en el tablero. La tercera anotación llegó justo antes del descanso, al minuto 43, cuando João Pedro aprovechó un error defensivo para sentenciar prácticamente el partido desde la primera mitad.
Durante el segundo tiempo, el PSG intentó recuperar el balón y generar llegadas al arco rival, pero la defensa del Chelsea se mantuvo firme y controló cada intento. La presión se incrementó para los parisinos cuando, al minuto 85, João Neves fue expulsado, dejando a su equipo con diez jugadores y sin posibilidades reales de remontar.
Con este triunfo, el Chelsea se convierte en campeón del Mundial de Clubes y reafirma su solidez en competencias internacionales, sumando otro título a su vitrina y cerrando con broche de oro su participación en el torneo.