Entre enero y octubre se atendieron 509 casos de intoxicación por alcohol en Chihuahua; suman más de 900 casos en tres años, según la Secretaría de Salud.

La Dirección de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud informó que, entre enero y octubre del presente año, 509 personas fueron hospitalizadas en el estado de Chihuahua debido a intoxicación aguda por consumo excesivo de alcohol.
Al comparar estos registros con años anteriores, la cifra se mantiene en niveles similares, ya que durante el mismo periodo se atendieron 514 pacientes en 2023 y 499 en 2024, lo que suma más de 900 casos acumulados en tres años recientes, reflejando una persistente problemática de salud pública.
La dependencia estatal subrayó la importancia de visibilizar las consecuencias del consumo excesivo de alcohol, dado que afecta a personas de todas las edades, sin distinción de género o condición social, y puede detonar complicaciones físicas, mentales, sociales y económicas.
De acuerdo con los datos publicados, el 29.4% de los consumidores inició por curiosidad, mientras que el 13.5% fue influenciado por amistades, lo que reafirma el papel del entorno social y la falta de información preventiva oportuna.
Cada 15 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el “Día Mundial sin Alcohol”, con el objetivo de promover un consumo responsable, fomentar campañas preventivas y concientizar sobre los daños asociados al abuso de bebidas alcohólicas. La OMS dirige sus esfuerzos especialmente a niños, adolescentes y jóvenes, con el fin de impactar en edades críticas de formación y modificar patrones futuros de consumo.
La institución recordó que el consumo excesivo está relacionado con diversos daños, tales como adicción, hipertensión, lesiones cerebrales, alteraciones de memoria, problemas digestivos, riesgo de cáncer, dependencia física y psicológica, así como repercusiones económicas, familiares y sociales.
En este contexto, se hizo un llamado urgente a madres, padres y tutores para fomentar el diálogo, la supervisión preventiva y la educación temprana sobre los riesgos del alcohol, considerado un problema evitable y modificable desde el núcleo familiar.