China respaldó a Irán ante la escalada militar y alertó sobre riesgos en el estrecho de Ormuz, clave para su seguridad energética y comercio.

El gobierno de China manifestó su preocupación por la escalada militar en Medio Oriente y expresó respaldo al régimen de Irán tras los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Las autoridades chinas exigieron la suspensión inmediata de las operaciones militares y advirtieron sobre los riesgos que la inestabilidad representa para la seguridad regional y el suministro energético internacional.
Pekín subrayó la relevancia estratégica del estrecho de estrecho de Ormuz, al señalar que es una vía fundamental para el tránsito de bienes y energía. Más del 80 por ciento del combustible que consume el gigante asiático pasa por esta ruta marítima, actualmente afectada por el conflicto.
En el contexto de la crisis, el gobierno chino evacuó a tres mil ciudadanos que se encontraban en territorio iraní y analiza alternativas para garantizar el abastecimiento energético en caso de interrupciones prolongadas.
China es uno de los principales compradores de petróleo iraní, lo que convierte la estabilidad en Medio Oriente en un asunto prioritario para su economía. Cualquier alteración en el flujo a través de Ormuz podría impactar el mercado internacional de hidrocarburos.
El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, sostuvo una conversación con su homólogo iraní en la que afirmó que Pekín “valora la amistad tradicional” entre ambos países y apoya a Irán “en la protección de sus derechos e intereses legítimos”.
Asimismo, China reiteró su respaldo a la soberanía e integridad territorial iraní e instó a la comunidad internacional a evitar una expansión del conflicto iniciado el 28 de febrero.