Comer huevo todos los días no necesariamente eleva el colesterol; estudios recientes muestran que es seguro y saludable para la mayoría de las personas, siempre que se mantenga una dieta equilibrada.

Durante décadas, se creyó que comer huevo todos los días era una práctica peligrosa para el corazón, principalmente por su contenido de colesterol. Sin embargo, las investigaciones actuales han desmontado este mito y ofrecen una nueva perspectiva basada en evidencia científica.
Un huevo grande contiene cerca de 186 miligramos de colesterol, sobre todo en la yema, lo que llevó a muchos médicos a recomendar evitar su consumo frecuente. Pero hoy se sabe que el colesterol presente en los alimentos no influye tanto en el colesterol sanguíneo como se pensaba. En realidad, el cuerpo, específicamente el hígado, produce la mayor parte del colesterol que circula en la sangre.
Instituciones como la Clínica Mayo y otros organismos de salud coinciden en que, para la mayoría de las personas, el consumo regular de huevos no eleva significativamente los niveles de colesterol LDL, también conocido como «colesterol malo». De hecho, comer un huevo al día puede ser parte de una dieta sana, incluso en personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares, siempre que el resto de su alimentación sea equilibrada.
Los huevos son una excelente fuente de proteína de alta calidad, vitamina B12, colina y antioxidantes como la luteína y la zeaxantina, beneficiosos para la función cerebral y la salud ocular. Además, son económicos y versátiles, por lo que se mantienen como una opción popular en muchas cocinas, incluido el tradicional desayuno mexicano.
Eso sí, el modo de preparación sí puede marcar la diferencia. Un huevo cocido o hervido tiene un impacto nutricional diferente a uno frito en mantequilla o acompañado de tocino. En ese sentido, el problema no es el huevo en sí, sino los ingredientes adicionales que muchas veces lo rodean.
En el caso de personas con diagnóstico de colesterol alto, se recomienda mantener la ingesta de colesterol dietético por debajo de los 300 miligramos diarios. Algunos especialistas proponen limitar la cantidad de yemas, pero no es necesario eliminar los huevos por completo. En estos casos, lo mejor es consultar con un médico o nutriólogo para diseñar un plan alimenticio adecuado.
En conclusión, el huevo ha sido injustamente acusado durante años. Hoy sabemos que no es el responsable directo de los problemas de colesterol para la mayoría de la población. Al contrario, es un alimento nutritivo y seguro cuando se consume con moderación y dentro de una dieta saludable. La clave, como en casi todo lo relacionado con la alimentación, está en el equilibrio.