El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó categóricamente las versiones que aseguran que la ayuda humanitaria enviada por México se comercializa en tiendas estatales, afirmando que los alimentos se distribuyen de forma gratuita.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, salió al paso de los rumores y señalamientos que circulan sobre el presunto manejo irregular de la asistencia internacional en la isla. Durante una declaración oficial, el mandatario negó rotundamente que los insumos y alimentos enviados por el Gobierno de México como ayuda humanitaria estén siendo revendidos en establecimientos comerciales operados por el Estado.
Díaz-Canel enfatizó que la política de su administración respecto a las donaciones internacionales es de gratuidad absoluta para los beneficiarios finales. «Los alimentos nunca se han cobrado», subrayó el dirigente, buscando disipar las dudas sobre la integridad de los sistemas de distribución en medio de la crisis económica que atraviesa el país caribeño. Esta aclaración surge tras reportes en redes sociales y medios externos que sugerían que productos con etiquetas de programas sociales mexicanos habían sido vistos con precios de venta al público en tiendas locales.
Cooperación bilateral y distribución
La ayuda enviada por México ha consistido principalmente en alimentos de canasta básica y suministros médicos, destinados a mitigar el desabasto en las provincias más afectadas por la situación financiera y los bloqueos comerciales. El gobierno cubano insistió en que estos recursos se canalizan a través de los centros de asistencia y los sistemas de racionamiento específicos para donativos, los cuales operan de forma independiente a las tiendas de venta de mercancías regulares.
Con esta declaración, Cuba busca preservar la confianza en los mecanismos de cooperación con México, uno de sus aliados estratégicos más cercanos en la región. Las autoridades cubanas reiteraron su agradecimiento por la solidaridad del pueblo y gobierno mexicano, asegurando que cada cargamento recibido tiene un seguimiento estricto para garantizar que llegue a las familias cubanas como un beneficio directo y sin costo alguno.