La DEA aseguró en Miami $10 millones en criptomonedas relacionadas con el Cártel de Sinaloa, en una operación destacada por la fiscal Pamela Bondi.

Las autoridades de Estados Unidos anunciaron un nuevo golpe financiero contra el crimen organizado tras el aseguramiento de 10 millones de dólares en criptomonedas directamente ligadas al Cártel de Sinaloa. El decomiso fue realizado en Miami por agentes de la Agencia Antidrogas (DEA), como parte de una operación más amplia contra las estructuras criminales mexicanas que operan en territorio norteamericano.
El anuncio se realizó el 15 de julio durante una conferencia encabezada por Robert Murphy, administrador interino de la DEA, y con la presencia de la fiscal general Pamela Bondi, quien ha encabezado acciones contra redes de narcotráfico internacional. Murphy enfatizó que esta incautación es parte de los esfuerzos por afectar las operaciones logísticas y financieras de los cárteles, que han extendido sus actividades al ámbito digital y al uso de criptoactivos para el lavado de dinero.
Desde sus redes sociales, James Uthmeier, fiscal general de Florida, felicitó al equipo de justicia y a Bondi por el decomiso, describiéndolo como un logro significativo en la lucha contra el narcotráfico:
“Excelente trabajo, Fiscal General Bondi, @TheJusticeDept y @DEAHQ por la incautación de 10 millones de dólares en criptomonedas directamente vinculadas al Cártel de Sinaloa”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter).
El uso de criptomonedas por parte del Cártel de Sinaloa ha sido documentado en múltiples ocasiones, principalmente como medio para blanquear capitales, realizar pagos transnacionales y evadir los mecanismos tradicionales de vigilancia financiera.
Durante la misma conferencia, Murphy informó sobre el aseguramiento de varias armas de fuego y 40 mil píldoras de fentanilo en la ciudad de Omaha, Nebraska, en operativos que revelaron indicios de colaboración con estructuras criminales mexicanas, aunque no se especificó si se trataba del Cártel de Sinaloa u otra organización.
El funcionario subrayó la dimensión nacional del problema, señalando que “los cárteles están operando en todos los rincones de este país y nosotros también”, en referencia a la expansión territorial de estos grupos más allá de las zonas fronterizas.
Este operativo se suma a otras acciones recientes. En abril, la fiscal Pamela Bondi reveló el aseguramiento de cocaína y marihuana valoradas en 500 millones de dólares, relacionadas con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG). Asimismo, en enero de este año, autoridades canadienses confirmaron la detención de individuos en Toronto con cargamentos de cocaína asociados al CJNG.
Estos decomisos y detenciones, tanto en Estados Unidos como en Canadá, reflejan la creciente presencia e influencia de los cárteles mexicanos en el tráfico internacional de drogas y su uso cada vez más sofisticado de tecnología financiera como las criptomonedas.
Las autoridades estadounidenses han reiterado su compromiso de seguir atacando los flujos financieros, rutas logísticas y redes de distribución que permiten a estos grupos criminales operar a gran escala.