La compra de Warner Bros por Netflix plantea dudas sobre el futuro de HBO Max, su catálogo y la estructura de la industria del streaming en los próximos meses.

La posible desaparición de HBO Max vuelve a ser tema central tras la compra de Warner Bros por parte de Netflix, operación que convierte al gigante del streaming en propietario directo de HBO y de los estudios de cine y televisión del conglomerado. Este movimiento genera dudas sobre el futuro del servicio, ya que la adquisición incluye tanto la marca HBO como su plataforma y producciones originales.
Como parte de la compra, Netflix asumirá el control de la cadena HBO y de su catálogo de series reconocidas, entre ellas Los Soprano y El Loto Blanco. Además, tomará posesión de los estudios de Warner Bros en Burbank, California, junto con un extenso archivo audiovisual que incluye franquicias como Harry Potter.
En cuanto al contenido que pasará a Netflix, la compañía incorporará producciones emblemáticas de HBO como The Big Bang Theory, The Sopranos, Game of Thrones y diversas películas clásicas, incluido The Wizard of Oz y títulos del universo DC. Todo este material se integrará eventualmente al catálogo de Netflix.
El acuerdo para adquirir Warner Bros. Discovery Inc. representa un cambio significativo en la industria del entretenimiento, ya que una empresa tecnológica dedicada al streaming absorbe a uno de los estudios más antiguos de Hollywood. Los accionistas de Warner Bros recibirán 27.75 dólares por acción en efectivo y acciones de Netflix, lo que sitúa el valor total de la compañía en 82 mil 700 millones de dólares, incluyendo deudas.
En una operación paralela, Warner Bros dividirá cadenas como CNN y TNT en una empresa independiente antes de concretar la venta de sus estudios y HBO. Se estima que el proceso completo podría concluir en un plazo de 18 meses, sujeto a revisiones regulatorias.
Durante una llamada con analistas, el codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, señaló que la compra marca un cambio en la estrategia tradicional de la compañía, enfocada históricamente en crear contenido propio y no en adquirir grandes estudios. Sin embargo, calificó la oportunidad como única para reforzar su misión de ofrecer entretenimiento global.
Algunos analistas interpretan la adquisición como un indicio de preocupación sobre el crecimiento futuro de Netflix, aunque esta teoría fue rechazada por Greg Peters, también codirector ejecutivo. El historial complejo de fusiones de medios anticipa un fuerte escrutinio regulatorio en Estados Unidos y Europa.
La unión de ambas compañías crea uno de los catálogos más amplios del mundo, con aproximadamente 450 millones de suscriptores en conjunto. Para Netflix, la programación de Warner Bros fortalece su posición frente a competidores como Walt Disney y Paramount, ampliando su ventaja en la oferta de contenido.