El caviar mexicano, o ahuautle, es un alimento prehispánico con 80% de proteína y cero grasa, ideal para aumentar masa muscular de forma natural y sustentable, según investigadores de Chapingo.

En los acuíferos del centro del país sobrevive un alimento de origen prehispánico que hoy vuelve a cobrar relevancia por sus propiedades nutricionales: el caviar mexicano, también conocido como ahuautle. Este producto contiene 80 por ciento de proteína y cero grasa, lo que lo convierte en una alternativa natural para quienes buscan incrementar masa muscular sin aumentar su ingesta calórica.
El ahuautle proviene de los huevos del axayácatl, un insecto acuático nativo de lagos y cuerpos de agua en el Estado de México. Durante siglos fue recolectado y consumido en comunidades mesoamericanas, donde se le atribuía un papel ritual y festivo. Hoy, investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) trabajan en su cultivo sustentable para preservarlo y promover su consumo en la dieta moderna.
De acuerdo con Higinio Francisco Arias Velázquez, responsable del Acuario Invernadero Chapingo, se han desarrollado estanques especiales que permiten la reproducción limpia y segura de este alimento, libre de contaminantes. Además de su valor nutricional, el ahuautle enfrenta retos como la reducción de hábitats naturales y la contaminación de lagos, por lo que su producción controlada garantiza tanto su disponibilidad como la protección de los ecosistemas.
El “caviar mexicano” no solo destaca por su aporte proteico, sino también por su relevancia cultural. En la época prehispánica era ofrecido en rituales al dios Huehuetéotl-Xiuhtecuhtli y formaba parte de la alimentación festiva de las comunidades del Valle de México.
Hoy, integrar este alimento a la dieta es posible mediante recetas sencillas. Una de las más tradicionales consiste en preparar tortitas de ahuautle: basta mezclar 50 gramos con huevo batido, sazonar y dorar en sartén. Estas pueden acompañarse con nopales, salsa de tomate o tortillas de maíz, aportando proteína de calidad sin grasas ni azúcares.
El nombre de “caviar mexicano” surge por su semejanza con el exclusivo producto de huevas de esturión, aunque en este caso procede de insectos acuáticos. Su consumo limitado a ciertas regiones lacustres lo convierte en una joya biocultural de México que ahora busca ser revalorizada.
Para la Secretaría de Agricultura, impulsar alimentos locales como el ahuautle es clave para diversificar la dieta nacional y atender las necesidades de nutrición de forma sustentable. Conservarlo y difundir sus beneficios representa no solo un aporte a la salud, sino también una forma de rescatar parte de la tradición alimentaria del país.