Un fósil de hace 307 millones de años revela que la herbivoría en animales terrestres surgió antes de lo pensado, poco después de que los tetrápodos colonizaran la tierra firme.

Una criatura robusta y de aspecto rechoncho que habitó la Tierra hace aproximadamente 307 millones de años está aportando nuevas claves sobre el origen de los animales herbívoros terrestres. La especie, denominada Tyrannoroter heberti, es uno de los tetrápodos más antiguos conocidos que muestra evidencia clara de una dieta basada en plantas.
El hallazgo fue descrito en un estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution y se basa en el análisis de un cráneo fósil encontrado dentro de un tocón de árbol petrificado en los acantilados de la Isla de Cabo Bretón, en Nueva Escocia. El nombre científico rinde homenaje a Brian Hebert, aficionado local a la paleontología que descubrió el fósil, y puede traducirse como “el tirano excavador de Hebert”, en referencia al probable uso de su hocico para remover el suelo.
Los investigadores explican que este descubrimiento sugiere que los primeros vertebrados terrestres comenzaron a alimentarse de vegetación durante el período Carbonífero, poco después de haber abandonado definitivamente los ambientes acuáticos. Esto retrasa y redefine la línea temporal conocida sobre la aparición de la herbivoría en tierra firme.

El animal poseía un cráneo ancho con forma de corazón y grandes dientes dispuestos en filas tanto en el paladar como en la mandíbula inferior. Estas estructuras dentales encajaban entre sí como un rompecabezas, permitiéndole triturar plantas duras y fibrosas. De acuerdo con los científicos, esta amplia superficie dental es una adaptación clave asociada con la alimentación vegetal.
Para confirmar su dieta, el equipo utilizó tomografías computarizadas y microscopía electrónica, con las que identificaron patrones de desgaste dental similares a los observados en herbívoros de épocas posteriores. Estos resultados refuerzan la hipótesis de que Tyrannoroter heberti consumía principalmente plantas.
Especialistas externos al estudio señalaron que la investigación demuestra que la herbivoría evolucionó antes y de forma independiente en varios linajes de vertebrados terrestres, y no únicamente en los ancestros de los reptiles modernos. Este cambio alimenticio habría acortado la cadena alimentaria al eliminar a los insectos como intermediarios.

Los científicos también proponen que, para digerir vegetación fibrosa, estos animales desarrollaron cuerpos más grandes y voluminosos, con intestinos capaces de albergar microbios especializados. Sin embargo, cambios climáticos posteriores, con la transición hacia ambientes más secos, habrían provocado la desaparición de muchas de estas primeras formas herbívoras, incluida la línea evolutiva de Tyrannoroter.
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre los primeros ecosistemas terrestres y subraya que el registro fósil aún guarda claves fundamentales para comprender la evolución temprana de la vida fuera del agua.