Salud informó que el consumo de alcohol en adolescentes disminuyó de forma significativa en el último año, aunque el uso de cigarros electrónicos mostró un incremento.

El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que el consumo de alcohol entre adolescentes registró una disminución significativa durante el último año, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025. La información fue presentada durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Kershenobich explicó que los datos muestran una tendencia diferenciada en los patrones de consumo de sustancias en el país. Mientras que el uso de alcohol, tabaco y nicotina tradicional ha disminuido entre la población adolescente, el consumo de cigarros electrónicos mostró un aumento en el mismo periodo analizado.
De acuerdo con la encuesta, entre los años 2016 y 2025 se registró un incremento en la proporción de la población que ha consumido alcohol alguna vez en su vida, al pasar de 71.0 por ciento a 73.7 por ciento. Sin embargo, el secretario precisó que esta cifra no refleja necesariamente un mayor consumo actual, sino la experiencia de consumo a lo largo de la vida.
En contraste, el consumo nacional de alcohol en 2025 mostró una reducción al ubicarse en 46.1 por ciento. Este descenso fue más marcado entre adolescentes, grupo en el que el consumo durante el último año pasó de 28.0 por ciento a 17.8 por ciento, lo que representa una disminución considerable en comparación con mediciones anteriores.
El funcionario destacó que el consumo mensual excesivo de alcohol entre adolescentes también presentó una baja relevante. Según los datos oficiales, este indicador se redujo de 8.3 por ciento a 2.6 por ciento, lo que sugiere un menor riesgo asociado a patrones de consumo intensivo en este sector de la población.
En cuanto al uso de otros productos, Kershenobich señaló que el consumo de cigarros electrónicos mostró un comportamiento opuesto. Entre 2016 y 2025, el uso de estos dispositivos pasó de 1.1 por ciento a 2.6 por ciento, lo que encendió alertas dentro del sector salud por el incremento sostenido de esta práctica, especialmente entre jóvenes.
Respecto al tabaco tradicional, la encuesta reveló una disminución en su consumo. En 2016, el porcentaje de personas que fumaban se ubicaba en 17.6 por ciento, mientras que para 2025 la cifra descendió a 15.1 por ciento, lo que refleja una tendencia a la baja en el uso de productos derivados del tabaco.
El secretario de Salud subrayó que estos resultados permiten identificar avances en la reducción del consumo de sustancias nocivas entre adolescentes, particularmente en lo relacionado con el alcohol. No obstante, advirtió que el aumento en el uso de cigarros electrónicos representa un reto para las políticas públicas de prevención y regulación.
Las autoridades sanitarias señalaron que los datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 servirán como base para fortalecer estrategias de prevención, especialmente enfocadas en adolescentes y jóvenes, con el objetivo de reducir riesgos a la salud y promover hábitos más saludables en la población.