El Monitor de Sequía de México reportó mejoras en la Sierra de Chihuahua, pero un agravamiento en municipios del oriente, con 14 localidades reduciendo su nivel árido y 8 aumentándolo.

El más reciente reporte del Monitor de Sequía de México, con fecha del 15 de octubre, reveló un panorama contrastante en el estado de Chihuahua, donde las lluvias asociadas al Monzón Mexicano provocaron una ligera recuperación en la región serrana, mientras que municipios del oriente registraron un incremento en sus niveles de aridez.
De acuerdo con el informe, 14 municipios redujeron su nivel de sequía, mientras que 8 aumentaron su grado de afectación, lo que refleja un comportamiento mixto en la evolución climática de la entidad.
En total, 42 municipios se encuentran “sin sequía”, 16 presentan condiciones anormalmente secas (D0), dos registran sequía moderada (D1), cuatro se ubican en sequía severa (D2), dos en extrema (D3) y uno en situación excepcional (D4).
Municipios con mejoras
Entre los municipios que experimentaron disminución en sus niveles de sequía destacan principalmente los ubicados en la zona serrana y norte del estado, como:
- Ahumada, que pasó de D0 a “sin sequía”.
- Ascensión, de D3 a D2.
- Batopilas, Bocoyna, Chínipas, Guazapares, Guerrero, Maguarichi, Moris, Ocampo, Temósachi, Urique y Uruachi, que pasaron de D0 a “sin sequía”.
- Práxedis G. Guerrero, que mejoró de D2 a D1.
Estas mejoras se atribuyen a las lluvias intermitentes registradas durante la primera quincena de octubre, que beneficiaron principalmente al occidente del estado.
Municipios con agravamiento
En contraste, los municipios del oriente de Chihuahua mostraron un incremento en sus niveles de sequía, principalmente por la falta de precipitaciones.
Entre ellos se encuentran:
- Aldama, Allende, La Cruz, Julimes y Santa Isabel, que pasaron de “sin sequía” a D0.
- Camargo, de D0 a D1.
- Coyame, de D1 a D2.
- Ojinaga, que empeoró de D2 a D3, siendo uno de los casos más graves.
Estas regiones continúan siendo las más afectadas por la falta de lluvias y la persistencia de temperaturas altas, lo que ha impedido la recuperación de sus niveles de humedad en el suelo.
El reporte concluye que las condiciones de sequía en Chihuahua muestran una tendencia mixta, con un avance significativo en la Sierra Madre Occidental y un retroceso en el oriente, donde las lluvias no han sido suficientes para revertir los efectos de la aridez.