La tiktoker Esmeralda FG fue hallada asesinada junto a su esposo e hijos en Guadalajara; Fiscalía investiga las actividades comerciales del marido como principal línea de investigación.

El asesinato de Esmeralda Ferrer Garibay, conocida en TikTok como Esmeralda FG, sacudió a Guadalajara y generó un debate en redes sociales sobre el impacto de las vidas digitales y los riesgos reales detrás de ellas.
La influencer de 32 años fue hallada muerta el 22 de agosto dentro de una camioneta Ford Ranger junto a su esposo Roberto Carlos Gil Licea, de 36 años, y sus hijos Gael Santiago (13) y Regina (7). La familia, originaria de Michoacán, se había mudado recientemente a Jalisco.
La Fiscalía del Estado de Jalisco precisó que la principal línea de investigación no está vinculada con la actividad digital de la tiktoker, sino con los negocios de su esposo: la compraventa de vehículos y el cultivo de jitomate en su estado natal. En un cateo al taller mecánico “La Araña”, donde la camioneta ingresó antes de ser abandonada, se encontraron indicios balísticos y manchas de sangre, lo que refuerza la hipótesis de que ahí ocurrió el crimen.
La influencer acumulaba 18 mil seguidores y más de 513 mil ‘me gusta’ en TikTok, con un perfil marcado por el estilo “buchón”: lujos, moda de marcas exclusivas, autos de alta gama, viajes, cirugías estéticas y música de narcocorridos. Su última publicación, del 7 de agosto, supera las 100 mil vistas.
Tras conocerse el caso, usuarios de redes sociales dejaron mensajes encontrados: condolencias, críticas por la exhibición de lujos y reflexiones sobre el “costo del dinero fácil”. Comentarios como “Prefiero tortillas con sal y transporte público, pero juntos y vivos con mi familia” contrastaron con otros que apuntaban a que “el gustito duró poco”.
El asesinato de Esmeralda FG y su familia no solo conmocionó a la comunidad digital, sino que también visibilizó la vulnerabilidad de quienes mezclan exposición pública con contextos de violencia y negocios de riesgo.